El 2 de mayo de 2023, en una sala de audiencias de San Diego, California, un juez federal revisó la situación económica de Sergio Fernando Cifuentes Sagastume, exconcejal primero de la Municipalidad de Zacapa, recién extraditado por narcotráfico. Su conclusión quedó registrada en la transcripción de la audiencia: no tenía empleo y no tenía recursos financieros propios que él pudiera ver.
Para que pudiera esperar su proceso fuera de la cárcel, el juez fijó una fianza de US$500 mil. No la cubriría él: la garantía sería la casa de una tía que vive en Texas, que dijo bajo juramento que esa vivienda era todo lo que tenía, producto de su trabajo.

Tres años y medio después, el sábado 24 de octubre de 2026, Cifuentes Sagastume apareció en una celebración que se volvió viral en redes sociales: la fiesta de quince años de la hija de su pareja, Karen Xiomara Ovalle Madrid, alcaldesa de Zacapa.
La fiesta
La celebración se realizó en un hotel y restaurante de Chiquimula. Según publicó La Hora, asistieron los creadores de contenido conocidos como Hello Muchá, la cantante guatemalteca Fabiola Roudha y el intérprete colombiano de música regional mexicana Jessie Uribe. También estuvo la diputada Carolina Orellana.
Los propios proveedores difundieron detalles del evento: buena parte de las flores de la decoración fue importada de Ecuador, una marca de ropa de lujo mexicana elaboró los vestidos de la quinceañera y de su madre, y una maquillista viajó desde Culiacán, Sinaloa, para prepararlas.
Circularon además imágenes de músicos identificados como integrantes de la Orquesta Sinfónica Nacional; la institución respondió que, si participaron, lo hicieron a título personal.
El costo total de la celebración no se ha hecho público.
En varios videos de asistentes, Cifuentes Sagastume aparece mencionado como padre de la festejada, aunque no lleva su apellido.
La audiencia en San Diego
La transcripción de la audiencia del 2 de mayo de 2023, a la que tuvo acceso ePinvestiga, forma parte del expediente 3:17-cr-01465 de la Corte del Distrito Sur de California. Ante el juez magistrado Michael S. Berg, la fiscal federal Allison Murray pidió que Cifuentes Sagastume siguiera en prisión por riesgo de fuga.
Un juez anterior ya había negado su libertad provisional, aunque dejó abierta la posibilidad de revisarla.
La fiscal lo describió como miembro de una organización de narcotráfico con base en Guatemala, en la que ocupaba una posición de liderazgo.

En la audiencia se refirió a él como alcalde de Zacapa, aunque Cifuentes Sagastume era en realidad concejal primero de esa municipalidad, como publicó ePinvestiga en abril de 2026.
Según la fiscalía, al exconcejal se le asocian al menos dos decomisos: 866 kilos de cocaína a bordo de una lancha rápida interceptada por la Guardia Costera de Estados Unidos y 69 kilos más en Puerto Quetzal.
La fiscal afirmó que existen interceptaciones telefónicas legales en las que él coordina los envíos marítimos, y que la conspiración imputada superaba los 900 kilos.
El juez también cuestionó su conducta durante la extradición. La defensa alegó que Cifuentes Sagastume pasó cerca de cinco años y medio en cárceles guatemaltecas en malas condiciones. El juez respondió que, si tanto sufría, le habría bastado aceptar la extradición para salir de ahí; en cambio, la peleó durante años.
Su abogado, Nathaniel Crowley, argumentó que no huiría porque tenía a su esposa e hijos en Guatemala, y que se quebraba al hablar de ellos. Añadió que, si recibía una pena similar a la de sus coacusados, entre 48 y 87 meses, ya la habría cumplido con el tiempo preso en Guatemala.
El juez concluyó que los factores a favor de la libertad provisional pesaban más, pero advirtió que no lo veía como un actor de bajo nivel en la conspiración; la fiscal coincidió. Por eso fijó una fianza mucho más alta de lo habitual en casos similares.

Sin recursos propios y una casa como garantía
Al evaluar su arraigo, el juez Berg enumeró lo que pesaba en contra: Cifuentes Sagastume no tenía empleo, no tenía recursos financieros propios que el tribunal pudiera verificar y no tenía tiempo de residir en la comunidad. La defensa propuso que viviera con familiares en Hayward, California, y que ayudara a cuidar a niños pequeños de la familia, ya que no podía trabajar legalmente en Estados Unidos.
La garantía económica dependía de una tía materna que reside en Texas, con quien Cifuentes Sagastume vivió mientras estudió la secundaria en Massachusetts. Según su abogado, la casa de ella valía algo más de 500 mil dólares. El resto de los familiares, dijo, alquilaban.
El juez le explicó a la tía, por videollamada y bajo juramento, que si su sobrino no se presentaba a la corte o violaba las condiciones, el gobierno casi con seguridad le quitaría la vivienda. Ella respondió que entendía, que quería ayudar, pero que tenía que pensarlo, porque esa casa era lo que tenía de todo su trabajo.
El juez fijó la fianza en 500 mil dólares, garantizada con una escritura fiduciaria sobre la propiedad. Al cerrar la audiencia pidió que ningún familiar presionara a la tía, porque se trataba de los ahorros de su vida. Las condiciones de la orden incluían detención domiciliaria con monitoreo electrónico, la prohibición de salir de California y de entrar a México.
Siete semanas después de esa audiencia, el 25 de junio de 2023, Xiomara Ovalle ganó la alcaldía de Zacapa.
Lo que admitió
Un mes después, el 6 de junio de 2023, se presentó ante la corte el acuerdo de culpabilidad de Cifuentes Sagastume.
En éste reconoció el primer cargo de la séptima acusación sustitutiva: conspiración para poseer con intención de distribuir cinco kilos o más de cocaína a bordo de una embarcación sujeta a la jurisdicción de Estados Unidos.
En los hechos que aceptó como ciertos, admitió que en 2016 y 2017 participó con otros en la coordinación del transporte de cocaína desde Sudamérica hasta Guatemala, en lanchas rápidas y contenedores, con destino a México y Estados Unidos. Aceptó también que la conspiración involucró más de 450 kilos.
El acuerdo dejó abierto, para discutirlo ante el juez, si se le aplicaba el agravante por su papel como líder u organizador.
En la estructura, según el expediente, Cifuentes Sagastume figuraba como el tercero al mando, después del guatemalteco Erick Alexander Granados García y de la ecuatoriana Beatriz Cristina Barreiro Quiñónez. Los tres fueron capturados en 2017; él huyó y fue detenido semanas después en Río Dulce, Izabal.
La salida en 2024
En octubre de 2023, el juez Larry Burns lo condenó a 90 meses de prisión. La pena fue reducida después a 72 meses, obtuvo la libertad el 17 de mayo de 2024, al sumar el tiempo preso en Guatemala y en Estados Unidos. A principios de junio de ese año ya estaba de vuelta en Zacapa.
A diferencia de los de otros coacusados, su expediente individual permanece cerrado al público, lo que podría indicar que aportó información a las autoridades a cambio de beneficios.
Lo que dijo la alcaldesa
La única explicación pública de Xiomara Ovalle sobre el financiamiento la dio antes del evento. En un video publicado el viernes 23 de octubre en su cuenta oficial de Facebook, la jefa edil agradeció a Dios y dijo contar con una familia que la apoya. Explicó que uno de sus hermanos le regaló el pastel, otro se encargó de la música y sus padres aportaron la comida. A ella, según argumentó, le quedó “lo poquito”.

En esa explicación no figuran otros gastos que los propios proveedores hicieron públicos: los vestidos de diseñador mexicano para la quinceañera y su madre, las flores importadas de Ecuador, la maquillista que viajó desde Culiacán, ni la presentación de artistas nacionales e internacionales. Tampoco menciona el aporte de Cifuentes Sagastume.
Después de la fiesta, la alcaldesa no se ha vuelto a pronunciar.
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