La resolución mantiene vigente la orden de reanudar la sesión del 29 de abril desde el punto exacto donde fue suspendida, y obliga al Legislativo a cumplirla “de forma exacta”.
Ramos argumentaba que el amparo ya se había cumplido con la convocatoria a nuevas sesiones el 6 y 13 de mayo. Sin embargo, la CC concluyó que persisten las circunstancias que motivaron la medida cautelar. Con esto ratifican los pronunciamientos anteriores del 5 y 9 de mayo, que incluso contemplan el uso de la fuerza pública para garantizar la continuidad de la plenaria. La resolución fue firmada por cinco magistrados, con el único voto disidente de Rony López.
La intervención de la CC responde a una pugna abierta en el Congreso, donde diputados cercanos al oficialismo acusan a sectores opositores de intentar retomar el control de la Junta Directiva y las comisiones de trabajo. El amparo, promovido por los diputados disidentes, alega violaciones a sus derechos legislativos y busca impedir cambios que consideran ilegítimos.
Este mismo miércoles 22 de mayo, el Congreso volvió a fracasar en sus intentos por sesionar. La primera plenaria extraordinaria, convocada a las 10 horas, se inició, pero fue terminada sin alcanzar quórum suficiente para conocer los puntos en agenda.
Estaba previsto discutir resoluciones de la CC sobre las bancadas VIVA y UNE, y también de la Comisión de Finanzas; así como conocer informes del Ejecutivo y varias iniciativas clave relacionadas con empleo, educación, violencia escolar, dignificación materna y reformas legales. También se contemplaba elegir a un nuevo integrante de la Junta Directiva y de la Comisión de Derechos Humanos.
Tampoco se logró quórum para iniciar la segunda sesión extraordinaria programada para las 12 horas, donde debía continuar la interpelación al ministro de Salud, Joaquín Barnoya. La falta de acuerdos entre bloques continúa paralizando la agenda legislativa.








