Según David Casasola, investigador del CIEN, la encuesta del Proyecto Monitor Global de Emprendimiento (GEM) de la Universidad Francisco Marroquín muestra que la tasa de victimización por extorsión pasó de 6.6 por ciento en 2019 a 15.7 por ciento en 2025.
“Se observa una transformación en la composición de los delitos: disminuyen los robos, pero aumentan estafas y extorsiones, las cuales prácticamente duplicaron su incidencia desde 2016”, explicó.
El informe señala que la tasa general de victimización –personas que dijeron haber sufrido algún delito en los últimos 12 meses– llegó al 19 por ciento en 2025, un leve incremento respecto al 18.3 por ciento de 2024. No obstante, más de la mitad de los delitos continúan sin denunciarse: la cifra gris se mantiene en 55.7 por ciento.
Las principales razones para no acudir a las autoridades son la percepción de que “no sirve de nada” (+3.8 por ciento) y el “temor a represalias” (+3.6 por ciento).
Casasola añadió que, cuando las personas sí denuncian, lo hacen principalmente ante la Policía Nacional Civil (47.6 por ciento), aunque el Ministerio Público ha incrementado su participación, pues en 2019 recibía el 34.6 por ciento de las denuncias y en 2025 concentra ya el 44.4 por ciento.
El investigador subrayó la importancia de retomar encuestas oficiales y periódicas de victimización y percepción de violencia, debido a que la última Encuesta Nacional de Percepción de Seguridad Pública y Victimización (ENPEVI) se hizo en 2021.
“Es clave contar con diagnósticos reales que permitan diseñar intervenciones para mejorar la seguridad ciudadana y fortalecer la confianza en las instituciones”, concluyó Casasola.








