Francisco Jiménez: María Marta Castañeda Torres era, a todas luces, la operadora externa de “El Lobo”

El ministro de Gobernación, Francisco Jiménez, conversó con eP Investiga luego de semanas en las que la percepción de criminalidad se incrementó por sucesos como los motines en cárceles y asesinatos en distintos puntos de la Ciudad de Guatemala. En la entrevista se refiere a las debilidades de su cartera, como la falta de control estatal en las cárceles y los privilegios de algunos reos. También expone que la vinculación de las pandillas con grupos políticos puede llevar a ataques contra una de las instituciones más importantes de su cartera: la Digici, y contra funcionarios de alto nivel.

Leslie Sánchez

septiembre 11, 2025 - Actualizado septiembre 12, 2025
Foto de portada: Carlos Alonzo.

El ministro enfoca su preocupación a ataques a la Dirección General de Inteligencia Civil (Digici) por el trabajo de inteligencia que realizan. La limitante del tiempo en la entrevista deja algunas preguntas aún sin respuesta, por ejemplo, por qué un helicóptero con el jefe de operaciones de un empresario israelí que le ha vendido softwares de espionaje  Nayib Bukele aterrizó en plena cárcel de Cantel, en Quetzaltenango, el pasado 2 de abril, o si el Ministerio de Gobernación descarta hacer negocios con Eye Tech, propiedad de Yaniv Zangilevitch, los avances en la cárcel de Masagua y cómo se ha relacionado su cartera con el Ministerio Público dirigido por Consuelo Porras. 

Usted publicó en X que la captura de María Marta Castañeda Torres fue “un golpe duro para las pandillas”, ¿por qué? 

-Porque ella, a todas luces, era la operadora externa de “El Lobo”. ¿Cómo sabemos eso? Claro, todo esto es siempre una probabilidad, no tenemos tampoco datos a ciencia exacta, pero la Digici ha hecho un trabajo en estos años y meses que hemos estado en el gobierno. Tenemos suficiente información que nos hace pensar que efectivamente esta señora era la articuladora de muchos temas de la pandilla en el exterior. 

Pero hay otro tema que es muy importante: tres órdenes de captura y no pudimos capturarla. Capturar a una persona escurridiza, una persona con ese perfil criminal. Según la acusación, ella pudo haber tenido participación en el atentado contra una fiscal que derivó en el fallecimiento de la madre de esta y otros casos más, como su involucramiento, muy probablemente, en la muerte de narcotraficantes dentro de la cárcel; nos hace pensar que el perfil de ella es de alto nivel en la estructura del Barrio 18.

Capturarla en ese sentido es importante porque le limitamos sus espacios de acción. En Mariscal Zavala estamos, en el caso de ella, restringiendo sus espacios para que no pueda comunicarse en el exterior. 

Recientemente se dio la muerte del abogado Edwin Mayen, defensor de Castañeda y de “El Lobo”. Esta muerte podría estar relacionada con una pugna entre la MS y los Caradura, según una publicación de Prensa Libre. ¿Qué se está haciendo para detener esta pugna?

-El problema que nosotros tenemos es que no tenemos la capacidad institucional ni el respaldo legal de intervenir en el pleito de dos bandas. Lo que nosotros tenemos y podemos hacer es ir limitando y conteniendo los efectos de esa pugna, pero entrar en ella no podemos hacerlo. 

¿La pugna es por narcomenudeo?

-Fundamentalmente, sí.

Entonces, lo que estamos haciendo en el tema del narcomenudeo son estrategias de mayor control, pero ¿por qué es importante? Este no era un problema de mucha magnitud y el Estado afrontó poco este tema porque los resultados eran llenar a las cárceles de consumidores. La mayoría de ellos, gente muy joven que incluso consumía por curiosidad. Llenar las cárceles de este tipo de personas es peligroso para la sociedad porque, como no se resuelven sus problemas legales, tienen que entrar al círculo de delincuencia dentro de las cárceles.

Si no controlamos las redes del microtráfico, le llamamos nosotros, y que deriva en el narcomenudeo, estamos en una situación global donde las drogas sintéticas son una gran amenaza para las sociedades. Veámoslo con el fentanilo, lo que pasa en California y en otras partes del mundo. Yo, y el Gobierno, no quisiéramos que entrara un problema de esa magnitud en Guatemala. 

La única posibilidad de ir generando una contención de ese fenómeno es controlando el narcomenudeo. Esto nos da un escenario de una confrontación dura con las estructuras criminales que, digamos, desgraciadamente implican también muertos. Y digo, implica también muertos, probablemente del lado nuestro.

Eso es inevitable, como funcionario, y tenemos conciencia en la Digici, en la PNC, en el Sistema Penitenciario, de que muchos de nosotros probablemente terminemos caídos en este proceso.

Claro, yo entiendo que las personas quisieran que eso se resolviera ya, pero tengo que decirlo: eso no se resuelve ya. Nosotros sí nos comprometemos como Gobierno, y yo como ministro de Gobernación, a generar las condiciones que avancen precisamente a que con el tiempo esto se vaya resolviendo. 

Castañeda Torres es sobrina de Sandra Torres y su abogado, Edwin Mayén, fue candidato a diputado por UCN. ¿Tienen evidencia de que exista vinculación entre pandillas y políticos?

-Evidencia como decir que H2O es la fórmula del agua, no. Pero decir que hay elementos de diagnóstico que nos permiten pensar en esa vinculación, sí. La más clara fueron las protestas contra el tema del seguro (obligatorio para vehículos).

No voy a entrar a la discusión del contenido, pero sabemos muy bien la forma como subieron las manifestaciones, donde hubo estructuras de las pandillas que participaron. Yo no creo que las pandillas se hayan manifestado y bloqueado por el seguro. 

Otro, sabemos muy bien de las vinculaciones, y la prensa lo ha documentado desde hace años, entre criminalidad y algunos sectores no muy correctos de la política y del empresariado, sobre todo en el poder local.

Si esto es una realidad en el país, no de ahora, sino que hace muchos años, ¿por qué no pensar en la posibilidad de que las pandillas estén también entrando a esa etapa de alianza política? 

Las pandillas ya no son lo que eran a su inicio, grupos de jóvenes que necesitaban expresarse y se expresaban lamentablemente con la violencia o con vandalismo. Hoy no, hoy son grupos organizados, altamente sofisticados, con líneas de mando claras, con logística establecida, en el caso de la Mara Salvatrucha, hasta con grupos de inteligencia.

Nos estamos avecinando a un intento político de deteriorar el trabajo de los líderes de inteligencia y los líderes que afrontamos el tema de la seguridad. Nos preocupa que pueda haber procesos de carácter mediático y de diferente tipo que hagan ver a los líderes de la Digici particularmente como no correctos y eso sería terrible para la operatividad de los logros que hemos alcanzado.

Eso puede ser un objetivo de los actores criminales, que van a querer no necesariamente cometer homicidios, pero sí también pueden haber homicidios mediáticos y políticos que limiten lo que estamos haciendo. La criminalidad tiene conciencia de que no vamos a hacernos para atrás y que estamos avanzando sobre todo en conocerlos por el trabajo de inteligencia que hacemos. Nos estamos acercando a una confrontación directa. 

Sabemos que hay muchas amenazas y riesgos, que no solo son los criminales feos con barba y que no se bañan, eso es lo que dice la opinión pública, sino también criminales que usan camisas de seda, corbatas de marca extranjera y que usan vehículos altamente lujosos, que tienen otro nivel de vida, pero que también son igual de criminales como estos que están en la calle, y estos están interesados en afectarnos a nosotros. No solo desde el Ministerio, sino que también particularmente en la operatividad de inteligencia y de la PNC, en introducirnos en un desgaste que va a derivar en la falta de operatividad.

El traslado de reos de alta peligrosidad a Renovación 1 ha significado un aumento en la inseguridad, por ejemplo, hubo una masacre en una funeraria y motines en las cárceles. ¿Se estudiaron los efectos de estas medidas y qué trabajo de contención está realizando el Ministerio de Gobernación?

-El traslado de los cinco líderes de cada una de las pandillas del Barrio 18 y Mara Salvatrucha (MS) no fue la causa de lo ocurrido en la funeraria, sino al contrario. La decisión de trasladarlos fue el resultado de esa masacre. Nosotros ya teníamos planificado el traslado de estos líderes, pero lo teníamos pensado para unas semanas o meses después. Es a partir de ese hecho que nosotros determinamos que era altamente probable que los homicidios iban a seguir aumentando y que la violencia iba a ser más fuerte.

Esto nos obligó al traslado de los cinco líderes de cada grupo para poder contener este tipo de situaciones porque en ambos grupos existe una línea de mando claramente establecida y viene desde los máximos líderes, que en este caso son “El Lobo” para el Barrio 18 y “El Diabólico” para la MS.

Con esto logramos cortar la fluidez de comunicación, pero no significa que no haya acciones de los grupos en sus dinámicas propias. Hay confrontación por el interés de ocupar el espacio de negocios de la venta de droga para el consumo.

Este es un tema que está presente en el comportamiento criminal desde finales de diciembre y principios de enero. Aumentan los homicidios porque hay un interés de estos grupos de ocupar esos espacios y, como no son una empresa legítima económica, no tienen la posibilidad de una estrategia de mercadeo de ventas que les permita ganarle a la competencia los espacios y entonces lo ocupan a través de la violencia.

Tres actores son muy importantes: las dos pandillas, pero también la estructura de “Los Caradura”, que desde que empezaron a operar en el barrio El Gallito, han ocupado prácticamente toda la plaza de venta (narcomenudeo) en todo el territorio del departamento de Guatemala, en particular la ciudad.

Hoy por hoy, creemos que la venta a menudeo de la droga es más rentable o igual que las extorsiones, y eso les interesa porque todo grupo criminal que busca la economía ilícita quiere crecer. 

Nosotros estamos haciendo un trabajo más intenso en inteligencia. La Dirección General de Inteligencia Civil (Digici) está jugando un papel muy importante en todo esto; hace los análisis y con base en la información obtenida, determina amenazas y riesgos, y se traslada a la PNC para el tema de operatividad, y en algunas investigaciones se le traslada a la PNC en el área de investigaciones, que también lo traslada al Ministerio Público.

Otro tema que estamos haciendo es, aunque hay falencias en el Sistema Penitenciario, seguir con la estrategia de recuperación y control a través del modelo de Renovación 1. ¿Tiene sus falencias? Sí, particularmente en el tema de recurso humano, porque los guardias, lamentablemente, muchos de ellos no son honestos, sino que se venden a la corrupción, y esto es un esfuerzo que estamos haciendo para poder mejorar esas condiciones.

¿Usted garantiza que no se va a negociar con las pandillas?

-Totalmente. Nosotros no negociamos esto, tampoco negociamos privilegios a cambio de que ellos tengan menos actividad criminal. Eso se ha hecho en el pasado. Yo no voy a hacer la valoración técnica y política de esas decisiones, pero nosotros no estamos en esa línea porque negociar con ellos significa, a mediano y largo plazo, una situación que no podríamos controlar como país. 

Seguimos haciendo restricciones a sus espacios porque no podemos hacer otra cosa. No podemos permitir que “El Diabólico”, “El Lobo” y todo su liderazgo puedan consumir viandas sofisticadas en un centro carcelario. Ellos tienen alimentación los tres tiempos de comida de acuerdo a las bases y a las recomendaciones nutricionales, así que no necesitan más que eso. Mencionan que necesitan más espacio para el ejercicio; si tienen 1 hora al día, ¿cuál es el problema? Es decir, tienen que haber restricciones.

El ministro Francisco Jiménez afirma que hay conexión entre pandillas y grupos políticos. Foto: Carlos Alonzo.

Usted habla sobre una situación que el país no podría controlar si se llegase a negociar con las pandillas, ¿cuál es esa situación? 

-Recordemos que los grupos criminales no tienen un apetito que se satisfaga. El apetito crece.

Imagínense un país que, si negociamos y le decimos a las pandillas “bajen la violencia y les vamos a dar la zona 18 para que ustedes operen”; de repente funciona unas semanas o unos meses, pero pueden decirme: “Ya no solo quiero zona 18, quiero zona 6, también zona 12”. El día que nos digan: “Quiero zona 4, zona 9, zona 10, zona 14”, eso sería incontrolable porque estaríamos dándoles a la sociedad guatemalteca bajo el control de la criminalidad y eso no es sostenible. 

Segundo, el único mecanismo que tienen para negociar es la violencia, no hay otro. Ellos no usan las razones o los argumentos sólidos para convencer. Ellos son la violencia, de eso viven y por eso son líderes. En las pandillas se es líder porque se es el más violento, sin escrúpulos en el uso de la violencia. 

Dice que en Renovación 1 los reos ya no tienen los privilegios, pero en Guatemala hay una veintena de cárceles más. ¿Qué está pasando en ellas?

-Siguen teniendo en gran medida el control.

Pero, ¿siguen teniendo privilegios?

-Por supuesto, es que esto no se puede resolver de la noche a la mañana. Yo quisiera.

¿Y qué van a hacer para resolverlo?

-Vamos por etapas, por eso es que Renovación 1 se llama así, porque viene la 2, la 3 y por eso estamos con un esfuerzo de continuar el proyecto de Masagua. 

El problema que tiene Guatemala es que en infraestructura carcelaria hace 35-40 años que se construyó la última cárcel, cuando en ese entonces eran 6 mil plazas para privados de libertad. Hoy tenemos, dependiendo del momento en que hagamos el conteo, entre 21 mil  y 23 mil (privados de libertad), un 400 por ciento más en relación con los espacios que tenemos. Eso es materialmente imposible de controlar y sería demagógico y mentiroso que yo dijera: «El otro año voy a controlar todas las cárceles». No, pero con algo tenemos que empezar.

Ahora, si me exigen a mí que de la noche a la mañana no he resuelto el problema en 18 meses, me extraña que los críticos no hicieran esa misma crítica a los gobiernos anteriores y al nuestro sí. Entonces, ahí me parece que hay más de discurso político.

¿Y qué hay de los privilegios en la cárcel de Mariscal Zavala? Se tiene información de que incluso opera una estructura de “bienes raíces” para construir apartamentos.

-Eso de que fuera una empresa de bienes raíces no tenía yo información. Me río porque parece hasta caricaturesco eso.

Pero sí hay apartamentos.

-Así como en los demás centros, no podemos ir al mismo tiempo; tenemos que ir por fases y tenemos que ir viendo dónde las fases derivan en éxitos y resultados. Yo no voy a hacer por satisfacer una visión populista de la seguridad, entrarle a todos y después no va a tener ningún beneficio. 

¿Por qué no se toman las mismas medidas en Mariscal Zavala? ¿Es porque los reos tienen un poder adquisitivo distinto al de los que están recluidos en el Centro Preventivo de la zona 18?

-No necesariamente, porque yo no sé si todos los presos de Mariscal Zavala pueden tener Q192 mil en efectivo, como le descubrimos al “Diabólico”. No creo.

No sé si todos los privados de libertad en Mariscal Zavala usan vestimentas como los voceros de los pandilleros que usan ropa de marca altamente cara. No todos los privados de libertad de Mariscal Zavala tienen eso.

El tema de adquisición (económica) no tiene nada que ver, porque ahí adentro, en Matamoros, en zona 18, en todas las cárceles, hay personas que tienen. Claro, no son ingresos legales. Tal vez habrá alguno de familia de dinero que haya cometido un delito, pero la gran mayoría han tenido beneficio con la extorsión, con el sicariato, el narcotráfico y tienen mucho dinero, pero eso no tiene nada que ver.

¿Quién controla Marisca Zavala?

-Buena pregunta, porque hay un tema muy interesante. Hoy por hoy no hay quien controle las prisiones. No hay un Byron Lima. 

El fenómeno de Byron Lima fue único. “El Diabólico” y “El Lobo» quisieran ser Byron Lima, pero no. No hay quién, hay quiénes, en plural, que controlan las cárceles y en algunas hay quienes controlan sectores. 

Por eso es que es complejo el tema del fenómeno del Sistema Penitenciario, porque en la época de Byron Lima lo más fácil era decirle: «Mira, Byron, pa, pa, pa, resolvé”. Él llamaba aquí, allá y se resolvió el problema. Hoy eso quisiera hacer “El Lobo”, pero nosotros no lo vamos a permitir. 

Mira la entrevista completa aquí:

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