Según el mandatario, este hecho ha generado que estudiantes no puedan inscribirse a sus respectivos cursos en las Usac, además de que se les ha impedido ingresar al campus central de la universidad pública para que puedan solventar esta situación.
“Todo este trato indebido tiene una razón, haberse manifestado sobre el proceso de elección del rector, haber expresado su opinión en contra de los procesos que han llevado su elección como rector y que se encuentran en este momento bajo observación y análisis de la justicia”, dijo Árevalo.
Arévalo ha sido cuestionado por distintos sectores porque no han habido acciones desde el Ejecutivo para evitar que Mazariegos asumiera como rector, a pesar de los múltiples señalamientos de fraude en contra del proceso, además de las 17 denuncias penales que pesan sobre el actual rector de la Usac, quien asumió sin contar con el finiquito extendido por la Contraloría General de Cuentas (CGC).
Algunas personas han señalado que hubo un acuerdo entre el Ejecutivo y Mazariegos para permitirle ser reelecto como rector de la Usac, situación que ha sido negada por el mandatario.
El pasado 3 de julio, asociaciones estudiantiles de la Universidad de San Carlos de Guatemala (Usac) exigieron la renuncia del ministro de Gobernación, Marco Antonio Villeda Sandoval, y del presidente Bernardo Arévalo, al responsabilizar a las autoridades de seguridad y al Gobierno de la actuación durante los hechos de violencia registrados en el campus central durante la toma de posesión de Mazariegos.
Según el mandarino, en relación a la Usac han actuado por la vía legal, interponiendo un amparo que aún no ha sido resuelto por la Corte de Constitucionalidad (CC), en el cual se pide que se repita la elección de rector de la Usac. “Esperamos que estos instrumentos legales, el nuestro y otros, sean atendidos de manera pronta para poder darle una solución”, dijo.
El mandatario cuestionó también que se apliquen este tipo de medidas contra estudiantes, asegurando que existe el derecho a manifestarse, el derecho a emitir opinión, así como el debido proceso.
“No hay autonomía universitaria que ampare esta violación. La autonomía universitaria sirve para proteger a la universidad del poder político indebido, no para proteger a un rector de la ley que rige para toda Guatemala. Ningún estudiante en Guatemala debe ser castigado o perseguido por pensar distinto, el disenso es el corazón de la democracia”, aseguró.
La semana pasada se conoció que varios estudiantes fueron afectados por esta situación, la cual se dio después de en una sesión del Consejo Superior Universitario (CSU) en la que Mazariegos amenazó con aplicar la normativa universitaria a quienes siguieran pronunciándose en contra de su elección, que ha sido calificada como fraudulenta por diversos sectores.









