El reportaje del periódico estadounidense, señalaba que las operaciones podrían iniciarse el próximo mes en territorio guatemalteco, según la información proporcionada por tres fuentes.
Sin embargo, horas después de la difusión de la información, el Ejecutivo emitió un comunicado rechazando que exista autorización para operaciones militares extranjeras en el país.
“No existe ningún acuerdo que autorice operaciones militares extranjeras por ningún país en territorio nacional”, afirmó el Gobierno.
La administración de Arévalo explicó que el ministro de la Defensa, Henry Saenz, envió una nota a su homólogo estadounidense, Peter Hegseth, para solicitar cooperación en operaciones contra estructuras del narcotráfico, aunque aclaró que estas acciones serían lideradas por las fuerzas de seguridad guatemaltecas.
Además, indicó que el presidente Bernardo Arévalo, junto a los ministros de Defensa y Relaciones Exteriores, sostuvo una conversación telefónica con Hegseth para confirmar los términos de esa cooperación.
El Gobierno sostuvo que la solicitud se encuentra amparada en acuerdos bilaterales ya existentes y que se ajusta a la Constitución y a las leyes nacionales en materia de seguridad y cooperación militar.
“El Gobierno de la República de Guatemala continúa con su labor activa de protección del territorio, resguardo de nuestra soberanía y fortalecimiento de la seguridad de la población guatemalteca”, concluye el comunicado oficial.
En declaraciones a la prensa, el presidente Arévalo señaló que se solicitó este apoyo al gobierno de de Estados Unidos con el propósito de aumentar la cooperación bilateral en la lucha contra el narcotráfico y aclaró que esto no incluye el ingreso de tropas estadounidenses.
“Lo que hemos hecho es solicitar al Gobierno de los Estados Unidos la cooperación para apoyar estas operaciones lideradas por las fuerzas de Guatemala, en el marco del interés que tienen los Estados Unidos en combatir a las redes del narcotráfico”, dijo Arévalo.
Se ha conocido que en Ecuador se solicitó el mismo tipo de apoyo para el combate al narcotráfico, mientras que México ha rechazado este tipo de cooperación.









