La alianza no es nueva, es la misma que se conformó a inicios de 2024, cuando Samuel Pérez tomó el cargo como presidente del Congreso con una planilla que alcanzó 92 votos. Tres días después, la Corte de Constitucionalidad (CC) otorgó un amparo que anuló la junta directiva encabezada por Pérez y lo actuado por la misma.
Semanas después, la alianza oficialista comenzó a fracturarse; esto representó complicaciones para asignar las comisiones ordinarias de trabajo.
El 30 de enero de 2024, la CC otorgó un amparo a favor del partido Vamos, con el que resolvió que los diputados electos por el Movimiento Semilla no podían integrar la directiva ni presidir comisiones.
Ahora, los diputados Luis Aguirre, de Cabal; Nery Ramos, de Azul y los independientes Adim Maldonado y Samuel Pérez, buscan volver a configurar la alianza inicial, pero no tomaron en cuenta a la facción del Movimiento Semilla cercana al presidente Bernardo Arévalo, liderada por José Carlos Sanabria.
“Nos interesa tener una alianza en beneficio del país debido a las elecciones que vienen el próximo año y por esa cooptación del Estado en la judicialización de la política. Estamos intentando regresar a la base original de los 86 diputados que por convicción votamos en la primera junta directiva”, refirió el diputado Aguirre.
El parlamentario explicó que con la conciliación también se pretende evitar que haya presiones durante la discusión del Presupuesto General de la Nación, que por ley debe ser aprobado antes del 30 de noviembre.
El diputado independiente, pero electo por la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE), Adim Maldonado, aclaró que primero se debe avanzar en la agenda del Congreso que durante el 2025 ha estado entrampada.
“Yo lo primero que les he dicho a todos con los que me he sentado es que aprobar un presupuesto, junta directiva o temas del otro año sin pensar en una agenda legislativa es muy complicado. Este año llevamos siete decretos y hay iniciativas de ley que podríamos aprobar próximamente”, aseguró Maldonado.
Por su parte, el congresista independiente electo por el Movimiento Semilla, Samuel Pérez, afirmó que aún no se ha aterrizado en detalles de los temas a discusión, pero sí que hay un interés por tener conformada una mayoría para los escenarios del próximo año. Además, mencionó la necesidad de avanzar en la agenda que en la actualidad no ha tenido frutos.
“Una agenda legislativa que le responda al pueblo de Guatemala, que este año ha estado completamente desaparecida. La operación que ha habido hasta este momento no ha tenido muchos resultados y creo que es un buen momento para retomarlo”, refirió el parlamentario.
Este año la tutela del Ejecutivo en el Congreso la tuvo el diputado Sanabria, quien además fue asesor del presidente Bernardo Arévalo cuando figuró como diputado en el período 2020-2023, pero no fue tomado en cuenta para conformar esta alianza.
El bloque cercano a Bernardo Arévalo no ha sido invitado
El pasado 1 de septiembre, el Ejecutivo entregó al Congreso el proyecto de presupuesto para 2026. En la presentación en el Palacio Nacional, el mandatario fue cuestionado sobre quién sería su operador para cabildear los votos.
“La bancada del gobierno en el Congreso de la República es la bancada Semilla. Hay una bancada aliada que es Raíces, pero el jefe de la bancada Semilla es la persona que representa al gobierno en el Congreso de la República”, afirmó Bernardo Arévalo en esa ocasión.
Hasta ahora, las negociaciones de la nueva alianza en el Legislativo han dejado fuera a la facción del oficialismo representada por el diputado Sanabria, quien aseguró que no ha sido invitado a participar de las reuniones. No obstante, aclaró que sí existe un interés del gobierno central de impulsar la aprobación del presupuesto, Junta Directiva del Congreso y otras iniciativas.
“Nosotros, como oficialismo, desconocemos los objetivos (de la nueva coalición); no sabemos si responde a la búsqueda de alianzas o no. Lo que nosotros sí podemos afirmar es que estamos siempre abiertos al diálogo y que mantenemos los canales de comunicación con todos los bloques y los diputados que deseen, en el marco de la agenda y los objetivos que estamos planteando como oficialismo, articular con nosotros”, indicó Sanabria.
Pero para algunos bloques, la representación de la facción del Movimiento Semilla es mínima. Recientemente se aprobó con 108 votos el Decreto 7-2025, ley que arrastra al próximo año los fondos no ejecutados de los Consejos Departamentales de Desarrollo y disminuye los parámetros de transparencia. Una propuesta similar ya había sido presentada por el oficialismo representado por Sanabria, pero no tuvo el apoyo suficiente en el Pleno.
“El bloque de Sanabria y el presidente (Bernardo Arévalo) son ocho. Esos votos se encuentran fácilmente con tres bancadas aliadas. Realmente, lo que estamos tratando es hacer conciencia a los diputados y de no depender de extorsiones ni de negociaciones con el Ejecutivo para poder salir adelante en la agenda legislativa”, indicó Aguirre, de Cabal.
Sobre eso, el diputado Pérez indicó que su intervención en las reuniones no es autónoma y que han existido conversaciones de ese tema con el presidente Arévalo. Ambos diputados coincidieron en que continúa la coordinación entre el Movimiento Semilla y Raíces.
“Yo no estoy teniendo una intervención autónoma, yo sí he platicado con el presidente de estos temas. Está claro cuáles se han hablado y cuáles no, y el objetivo sí es retomar una mayoría que no lidere gente que es enemiga del pueblo de Guatemala como lo son Sandra Torres, Allan Rodríguez y Felipe Alejos”, argumentó Pérez.
Para el analista político Francisco Quezada, del Centro de Investigaciones Económicas Nacionales (CIEN), la nueva alianza pareciera ser una respuesta reactiva a la reciente aprobación del Decreto 7-2025, porque la ley alcanzó una mayoría que da señales para las próximas votaciones en el Congreso.
Esta dinámica se presentó de cara a la aprobación del presupuesto general y elecciones de magistrados del Tribunal Supremo Electoral, Corte de Constitucionalidad y Fiscal General del Ministerio Público (MP).
“Hemos visto que ante la puerta del presupuesto se activan muchos intereses (…) los diputados van de corto plazo, hoy tienen una alianza y mañana la deshacen”, refirió Quezada. Así mismo, argumentó que la facción de Raíces sigue en línea política con el Ejecutivo, según se evidencia en las votaciones.
El analista sentenció que la agenda legislativa durante el 2025 ha sido de las más ineficientes de la historia, pero la dinámica podría cambiar en los próximos meses.
“El año pasado, muy cercano al presupuesto, salieron decretos como conejos del sombrero y fue una dinámica de tú me apruebas lo mío y yo te apruebo lo tuyo, no importa qué tenga y por eso salieron una serie de leyes con una calidad pésima”, sentenció.









