Así, entonces, una persona se enamora de otra, porque ve plasmado en ella la imagen que consciente o inconscientemente ya había forjado en su mente del ser a quien quiere amar.
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Muchas de las expresiones incomprensibles de la conducta humana actual son producto del miedo. El miedo es rey, nutre al poder, a los gobiernos, a las masas asustadizas que se aferran a causas sin sentido para neutralizar lo que no pueden comprender.
José Milla y Vidaurre antepone la interpretación correcta, justa y ética de la ley frente a la arbitrariedad, la corrupción legal y la distorsión del ordenamiento jurídico. La constante lucha por la justicia, en medio de desafíos tanto personales como sociales.
El autor salvadoreño Miguel Ángel Chinchilla Amaya ofrece una crónica novelada en la que retrata los trayectos de vida, evolución y transformaciones de dos personajes claves en la historia de la guerra de su país: El ahora canonizado Monseñor Óscar Arnulfo Romero, asesinado en 1980, y su victimario, el militar Roberto D’Abuisson.
En contra de la idea religiosa que sostiene que después de la muerte existe otra vida en el paraíso, un lugar en donde todos los fieles creyentes pueden disfrutar de todos los placeres sensibles, Khayyam estuvo convencido de que los hombres pueden encontrar el verdadero paraíso en sí mismos.
El jardín encarna un acceso al vacío, donde se anulan los contrarios, donde se reconcilian la vida y la muerte, una plenitud instalada en el silencio y la quietud. El jardín es la conciencia, la extensión de quien lo cuida, la energía que se funde y se prodiga como corriente alterna.
Después de torturas inhumanas le sacaron los ojos antes de darle un balazo en la cabeza, aquel cráneo tan lleno de ideas y utopías. El convenio de Ginebra sobre prisioneros nunca ha valido en la Guatemala del poeticidio.
Para Baudelaire, la razón principal de la pérdida de la aureola que sufren los artistas, y en especial los poetas, no es la decisión que han tomado de dejar de presentar a Dios en sus obras, sino una diferente: la aparición de las grandes ciudades, habitadas y transitadas por grandes muchedumbres humanas anónimas e indiferenciadas.
Detrás de los ojos que no pueden ver de Max Estrella, están los ojos de Valle Inclán, capaces de penetrar su época a través de la óptica deformada de los espejos cóncavos, en los que se refleja una realidad que por muy grotesca, ridícula o extravagante que parezca, no deja por eso de ser verdadera.
El contexto actual nos exige lecturas furiosas, críticas e incisivas para desentrañar nuestro pasado, cuestionar nuestro presente e imaginar nuestro futuro. Todo presente es un llamado urgente a reacomodar nuestros pasos.










