Según el reportaje, figuras de la oposición al gobierno del presidente Bernardo Arévalo han buscado acercarse a funcionarios estadounidenses mediante reuniones, eventos políticos y contratos con firmas de cabildeo en Estados Unidos. Uno de los casos mencionados es el de Rodrigo Arenas, director de la web República, vinculado a un caso de corrupción en 2017 por la Comisión Internacional Contra la Corrupción en Guatemala (CICIG)
El perfil de Arenas no es nuevo para la política guatemalteca. En 2017, José Luis Agüero, expresidente de la Cámara Guatemalteca de la Construcción, procesado en el caso Construcción y Corrupción, confesó que entregó dinero a Arenas a solicitud del exministro de Comunicaciones Alejandro Sinibaldi. Esto fue parte de un soborno exigido por el entonces funcionario por la cancelación de la deuda de arrastre del Estado con la compañía Asfaltos de Guatemala.
Según el señalamiento, se solicitó el pago de Q1.5 millones en tres cuotas.
Luego de que se publicó la investigación periodística que lo señala de ser enviado a Estados Unidos para que busque apoyo de congresistas y funcionarios de ese país para que Guatemala “gire a la derecha” en el próximo proceso electoral, surgieron diversas expresiones de rechazo en las redes sociales.
Según el medio estadounidense, Arenas participó en una recepción previa a una cumbre organizada por Trump en Florida y contrató a la firma Corcoran Partners para promover intereses relacionados con Guatemala.
Para este lobby, Arenas pagó US$420 mil (Q3 millones 200 mil 914 al cambio actual) por servicios de cabildeo registrados bajo la Ley de Registro de Agentes Extranjeros de Estados Unidos.
Arenas dijo a The Washington Post que contrató a la firma el año pasado “con la esperanza de atraer la atención del gobierno hacia un proyecto destinado a mejorar las relaciones entre Estados Unidos y Centroamérica”.









