Arévalo aseguró que durante años los narcotraficantes, bandas criminales y corruptos de Guatemala llenaban sus bolsillos con total impunidad, al no existir una normativa actualizada contra el lavado de dinero, permitiendo que el dinero “sucio y mal habido” circulara en el país.
“Eso está por terminar, la Ley Antilavado que estoy firmando la presenté hace 11 meses ante el Congreso de la República. Hoy es una realidad y muy pronto nos permitirá tener una economía más limpia y transparente”, mencionó Arévalo, quien agregó que con esta ley también permitirá fortalecer la economía de las familias guatemaltecas a través de la lucha contra la criminalidad y la corrupción.
Arévalo dijo que si se permite que una economía sea infiltrada por el lavado de dinero y el crimen organizado, se elevan los riesgos de inversiones en negocios y que esto trae como resultados la dificultad de generar más puestos de empleo. Recordó también que estos hechos “alimentan” la delincuencia.
“Esta nueva Ley Antilavado es una ley muy importante y ha sido aclamada desde diversos sectores, cone esta ley cambiaremos los vicios del pasado, sanearemos nuestra economía para crear más oportunidades legales y seguras de crecimiento”, comentó.
Además, mencionó que esto es un avance para el país donde la “transparencia desplaza a la corrupción”.
El Congreso de la República aprobó el pasado 2 de junio la Ley Antilavado, un proceso que durante varias semanas se vio atrasado debido a que diputados de varios bloques legislativos habían presentado enmiendas que no habían sido discutidas en la Comisión de Economía. No obstante, los congresistas lograron acordar no incluir enmiendas que modificaban artículos críticos y la normativa pudo ser aprobada.
La aprobación de esta ley había sido calificada como clave para evitar que el país fuese sancionado a nivel internacional al no contar con un marco normativo actualizado para hacer frente a los delitos de lavado de dinero.








