Las objeciones presentadas por Rodríguez solo recibieron el apoyo de 58 diputados, quienes votaron a favor de estas. En ese sentido, se estableció que el decreto será enviado al Ejecutivo para su sanción y posterior publicación en el Diario de Centro América.
Los cuestionamientos de Rodríguez al Decreto 21-2026 se basaban en una supuesta violación del artículo 109 de la Ley Orgánica del Organismo Legislativo y, principalmente, incongruencias entre los artículos 1 y 8 del propio decreto.
Además, cuestionaba otros aspectos que, a su criterio, generan contradicciones en la aplicación de la ley que establece precios de referencia para los combustibles y planteaba también que el subsidio de Q2 mil 500 millones no resolvía la problemática actual por el aumento en los precios de los combustibles.
También se constató que el documento presentado por Rodríguez tenía un error de edición, pues en un apartado consignaba “Decreto 9-2026” en lugar de “21-2026”, un error que fue subsanado posteriormente.
El presidente Bernardo Arévalo señaló a Rodríguez de obstaculizar la entrada en vigencia del decreto que ya se había aprobado y que esto causó un retraso en la reducción de los precios de los combustibles.
El decreto
Este decreto, aprobado por el Congreso el pasado 8 de septiembre, establece un precio máximo de Q39 para el galón de diésel y también para la gasolina regular; mientras que, para la gasolina superior, el precio tope queda en Q41.
Asimismo, el decreto permite que el Ministerio de Finanzas Públicas (Minfin) efectúe la readecuación e incrementar el presupuesto de egresos vigente del Ministerio de Energía y Minas (MEM) para cubrir el apoyo temporal establecido en Q2 mil 500 millones.
Este decreto se suma al 22-2026, Ley de Exención Tributaria Temporal de Emergencia al Consumidor de Combustibles, que exonera del pago de impuestos a los combustibles.









