Mientras un exanalista de la CIA, Larry Johnson, expresa con alarma que Europa está lista para lanzarse a una guerra con Rusia, presionada por Londres y Berlín, con un 90 por cierto de posibilidades de que ocurra en tres o cinco años. Sin embargo, el enemigo encubierto de Europa es la actual administración de la Casa Blanca, que ha obligado a Europa a comprar más caros sus combustibles, que antes importaban baratos de Rusia, y que la Casa Blanca ahora los obliga a comprar combustibles estadounidenses mucho más caros. Y ello ha destruido buena parte de su parque industrial y ha sido causa del desempleo, lo que ha impulsado a los nazis alemanes a elevarse en los comicios como sucede en Francia. Ir a la guerra contra Rusia implicará a los miembros de la OTAN a unirse para descabezar a Putin y repartirse su territorio, a pesar que el costo pueda ser muy elevado en víctimas europeas. Eso me asombra de una Europa que ha carecido de política exterior propia al dejarse guiar por Washington.
También alarma que la administración Trump haya irrumpido en su segundo mandato contra el Estado de Derecho y persiga a sus críticos. Y que pese a que él fue condenado en varios tribunales, anda sin problemas por la justicia, a pesar de que debe mucho. Ya que los republicanos controlan todo el Estado, no hay persecución para los amigos de Trump que han delinquido. El fiscal nacional Tod Blanche hace la voluntad de su jefe así como el innombrable FBI a un incapaz achicincle de la Casa Blanca. Esto tiene una explicación: el ocultamiento, como sucede con los expedientes Epstein donde hay muchos altos políticos y magnates involucrados en asalto de chicas menores, cuya fotos están en varias agencias inteligencia, y los chantajean a cambio de no divulgarlas y hacer lo que dichas agencias les dicen que hagan.
También está la corrupción del huésped de la Casa Blanca y su familia por conflictos de intereses, enriquecimiento personal y uso del poder ejecutivo en sus negocios y en criptomonedas, donde los compradores han perdido, mientras los Trump acumulan millonarias ganancias en operaciones financieras. Su administración disolvió grupos de trabajo del FBI y del Departamento de Justicia enfocados en la injerencia extranjera y el rastreo de bienes de oligarcas, además de reducir la aplicación de normativas anticorrupción internacionales. El uso de indultos y perdones a condenados por tribunales se hace a cambio de un pago de $600 miles para arriba.
El Departamento de Estado a su vez ejerce presión ilegal para que la fiscalía boliviana no investigue a Fernando Cerimeo por intentar matar a su esposa, ya que ha sido clave en la red de mentiras que ha difamado a los candidatos de izquierda en América Latina.
El oscuro Dialogue Group, que incluye a CEO de la inteligencia artificial estadounidenses y politicos, como Scott Bessen, Ted Cruz, Jared Kurshner, senadores y congresistas, se aprestan a vender datos personales de los ciudadanos, lo que cohartará las libertades civiles.
Variedad de espías jubilados confirman que la red de corrupción de occidente continúa desde el siglo pasado. Abarca un conjunto de dinámicas geopolíticas, financieras y corporativas de dominación y desvío de recursos globales. A diferencia de la corrupción a pequeña escala, es una corrupción estructural institucionalizada que utiliza el sistema financiero global, las intervenciones internacionales y los vacíos legales para beneficiar a élites económicas y políticas de las potencias occidentales (principalmente Estados Unidos, la Unión Europea y el Reino Unido) a costa del resto del mundo.
También causa resquemor que tras la proclamación del Estado de Israel en 1948, los fundadores del Mossad estructuraron su agencias con el modelo organizativo británico, que también sirvió para la creación de la CIA. Las tres inteligencias han estado actuando en conjunto hasta el presente. La integración entre Estados Unidos e Israel se forjó de manera discreta durante la administración de Eisenhower y se consolidó plenamente en los años 1960 mientras se mantuvo con la inteligencia británica desde que esta actuó junto a la de Israel cuando tropas británicas y francesas ocuparon el Canal de Suez.
En los años cincuenta se estableció una estrecha relación de enlace entre el director de la CIA, Allen Dulles, y el jefe de la inteligencia israelí, Reuven Shiloah (y posteriormente Isser Harel). Acordaron un pacto y casi todo apunta a que actuaron en el magnicidio de John F. Kennedy como revelan cada vez más documentos desclasificados. Durante la Guerra Fría, la CIA empezó a depender de Israel para obtener inteligencia en Oriente Medio, una región de difícil acceso para Washington.
A cambio, EE. UU. comenzó a suministrar apoyo tecnológico y económico, mientras los magnates judíos de la banca en dicho país se dieron por financiar a todos los políticos estadounidenses, en competencia con las empresas del complejo militar-industrial, para que apoyaran las guerras y la expansión de Israel en Medio Oriente, aunque a veces Mossad traicionara a los ingenuos estadounidenses, como ocurrió en Líbano, con costo de muchos soldados estadounidenses muertos y el hundimiento de un destructor estadounidense con decenas de marinos adentro ahogados.
Una «Relación Especial» comenzó en los años de 1940 entre Estados Unidos y el Reino Unido cuando consolidaron la alianza de inteligencia más profunda y duradera de la historia moderna. Comenzó con la colaboración formal entre los descifradores de códigos británicos en Bletchley Park y las fuerzas militares estadounidenses. En 1942, la Oficina de Servicios Estratégicos (OSS, predecesora de la CIA) y la Dirección de Operaciones Especiales (SOE) británica coordinaron formalmente misiones de sabotaje y espionaje a nivel global. Es más, los británicos manipularon a sus aprendices estadounidenses para sus propios fines.
La relación entre Londres y el movimiento sionista en la década de 1940 estuvo marcada por una abierta hostilidad, pero todo cambió con la creación del Estado de Israel en 1948. El Mossad, como se dijo, siguió el modelo organizativo de sus antiguos adversarios británicos (el MI6 y MI5). Se unieron durante la Guerra de Suez, donde el Reino Unido, Francia e Israel coordinaron en secreto una intervención militar conjunta contra el Egipto de Nasser, compartiendo inteligencia táctica del terreno.
En el siglo XXI, la relación entre el Mossad y la CIA ha alcanzado el nivel de máxima integración operativa, tecnológica y de intercambio de información, impulsada por la reconfiguración geopolítica global. Esta alianza, que comenzó con pactos informales en la Guerra Fría, se transformó en un pilar de seguridad mutua estructurado principalmente en torno a la lucha contra el terrorismo y la contención de Irán, porque se opone a los planes del Gran Israel de abarcar todo el Medio Oriente, mientras los países árabes han sido sumisos a Washington. Ambas agencias crearon de Isis para destruir al régimen militar de Siria (secundado por Moscú).
Israel creó y financió Hamás para sacar al viejo Alfatah del ring político en Palestina. Israel es el que ha presionado a Estados Unidos para hacer las guerras en dicha región conforme a sus planes, sin ninguna estrategia propia estadounidense, que no sea la de carcomer y dividir a Rusia con la guerra de Ucrania (a la que apoya una deslucida Europa) y de contener a China en términos tecnológicos y comerciales, que va en ascenso, mientras se viene a pique lentamente Estados Unidos en el concierto de naciones.
Tags: Compra combustibles caros desempleo guerra Rusia








