La sesión contó con la presencia de países latinoamericanos que no tienen un espacio permanente en el Consejo de Seguridad, pero que fueron invitados por la presidencia para fijar una postura ante lo ocurrido en América del Sur.
Rosmery DiCarlo, secretaria general adjunta de la ONU, informó que el número de fallecidos por las acciones militares de Estados Unidos aún no se ha determinado. Las muertes incluyen a civiles y miembros del gobierno de Venezuela.
Según la secretaria, la gestión de Nicolás Maduro evidenció graves violaciones a los derechos humanos, pero su salida por medio de la fuerza podría intensificar los problemas que aquejan a Venezuela.
“Me preocupa la intensificación de la inestabilidad en el país (Venezuela), así como el posible impacto en la región y el precedente que se podría asentar en cuanto a cómo se llevan a cabo las relaciones entre Estados”, expuso Di Carlo ante el Consejo.
Afirmó que no se respetaron las reglas del derecho internacional establecidas en la carta de las Naciones Unidas, firmada tras el cese de la Segunda Guerra Mundial. Agregó que con el ataque militar, Estados Unidos habría violado el artículo dos de dicho tratado, que establece la prohibición de recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza en las relaciones internacionales.
Dijo que el derecho internacional contiene herramientas para abordar cuestiones como el tráfico ilícito de estupefacientes, las controversias sobre recursos y las preocupaciones en materia de derechos humanos, pero que estas no fueron utilizadas.
Tras lo expuesto por la secretaria adjunta, varios países se pronunciaron ante el Consejo condenando la intervención militar norteamericana.
“Todo esto representa evidentes violaciones a la soberanía, la independencia política y la integridad territorial venezolana. No existe justificación alguna, en ninguna circunstancia, para el uso unilateral de la fuerza ni para cometer un acto de agresión”, expresó Leonor Zalabata, representante de Colombia.
Rusia y China también condenaron el ataque estadounidense, el cual, según su exposición, pone en riesgo la paz de América Latina y el Caribe. Ambos países hicieron un llamado al gobierno de Donald Trump para que evite inmiscuirse en la soberanía de otros Estados.
Otros países como Panamá, Chile, Dinamarca, Francia, Brasil y México condenaron el uso de la fuerza militar, pero recordaron que el régimen de Nicolás Maduro ha violado derechos humanos durante varias décadas.
EEUU niega estar en guerra con Venezuela
El embajador de Estados Unidos ante la ONU, Michael Waltz, defendió la intervención militar de su país bajo la justificación de que Maduro y su esposa, Cilia Flores, eran dos fugitivos acusados por la justicia estadounidense de desestabilizar el hemisferio occidental. Agregó que más de 50 países miembros de la ONU no lo reconocen como presidente legítimo de Venezuela.
“Como lo dijo el secretario de Estado, Marco Rubio, no hay una guerra contra Venezuela ni contra su pueblo, no estamos ocupando un país, se trata de una operación policial de cumplimiento de la ley para hacer respetar las acusaciones ilícitas que llevaban vigentes desde hace décadas”, sentenció Waltz.
Agregó que Estados Unidos no está dispuesto a permitir que en el hemisferio occidental existan naciones que sean utilizadas como base de operaciones para sus adversarios, competidores o rivales.
Venezuela respondió a la exposición de Estados Unidos por medio de su representante Samuel Moncada, quien aseguró que el ataque armado fue ilegítimo y carente de toda justificación jurídica. Además, señaló a la Unión Americana de secuestrar a Maduro y su esposa, Flores.
“Permitir que tales actos queden sin respuesta efectiva equivale a normalizar la sustitución del derecho por la fuerza y a erosionar los fundamentos mismos del sistema de seguridad colectiva. Hoy, no está en juego únicamente la soberanía de Venezuela, también la credibilidad del derecho internacional, la autoridad de esta organización y la vigencia del principio de que ningún Estado puede convertirse en juez, parte y ejecutor del orden mundial”, afirmó Moncada.









