El viernes 21 de marzo, Josué España, del área de informática de la Municipalidad de Antigua Guatemala, fue notificado por su jefe inmediato, a través de una aplicación de mensajería, que el lunes siguiente, es decir, el 24 de marzo, debía acudir a las 8 de la mañana al Centro Cultural César Brañas a recibir una capacitación para el manejo de un sistema de reconocimiento facial SIREFACGC.
Al igual que España, decenas de trabajadores de la comuna antigüeña recibieron entre el 21 y 22 de marzo, convocatorias para acudir a una capacitación impartida por la Contraloría General de Cuentas (CGC). Sin embargo, las autoridades municipales omitieron mencionar que en realidad la actividad tenía como propósito reunir a los empleados que serían despedidos.
España, quien tenía 14 años de trabajar en el ayuntamiento de Antigua Guatemala, relató que el lunes 24 de marzo había cerca de 250 personas listas para recibir las charlas, sin embargo, tras terminar la primera de ellas, Francisco Bosarreyes, jefe de Recursos Humanos, tomó la palabra y con un tono que calificó de irónico les indicó a los asistentes que pasaran a las mesas a recoger una refacción, pero en realidad los estaban esperando con cartas de despido.

Dichas misivas indican que desde el 21 de marzo la gerente municipal, Karim Mercedes Orozco, solicitó que se realizaran los procedimientos correspondientes a efecto de dar por finalizada la relación laboral de los asistentes a la capacitación con la Municipalidad de Antigua Guatemala.
“Yo comprendo que cada administración haga despidos y contrate a otras personas pero no había necesidad de recurrir a engaños y mentiras para notificarnos sobre los despidos. En mi caso mi despido es injustificado debido a que nunca me fue levantada un acta por llegar tarde al trabajo o por cometer faltas administrativas. Desconozco qué criterios utilizaron para realizar los despidos. Todo lo hicieron mal”, lamentó España.
Otros trabajadores que también asistieron a la capacitación del 24 de marzo, expresaron que las autoridades municipales los retuvieron contra su voluntad en el Centro Cultural César Brañas y los dejaron salir hasta que fueron notificados de su despido.

“Cuando nos acercamos a las mesas supuestamente por el refrigerio, nos entregaron los oficios de despido. Nos obligaron a permanecer en el lugar y hasta que firmamos la notificación nos dejaron salir, previa revisión que hacía en la puerta María Pacajá, gerente administrativo de la Municipalidad de Antigua Guatemala”, narró una de las personas despedidas.


Policías también fueron engañados
Chats que fueron mostrados a eP Investiga por trabajadores despedidos evidencian que los policías municipales a quienes removieron, también fueron convocados bajo engaño debido a que se les pidió que participaran en una actividad que realizaría la Secretaría contra la Violencia Sexual, Explotación y Trata de Personas (SVET), el 25 de marzo.
Además de los policías, ese día también se citó a personal que realizaba tareas administrativas y operativas. Se estima que se reunieron cerca de 150 trabajadores.
“Señores buenas tardes necesito saber quienes asistiran el día de mañana al curso básico de SVET que se llevará a cabo en el César Brañas de 0800 a 1200 y de 0100 a 1700. Necesito me indiquen para la elaboración del diploma y la refacción”, se lee en uno de los mensajes y reenvían una imagen con la información del evento.
Posteriormente en otra imagen una de las agentes de policía municipal pregunta si por estar de descanso debe asistir y si puede ir de particular, a lo que su jefa responde que “todos deben asistir y uniformados”.
Según estimaciones de los afectados, la Municipalidad de Antigua despidió a aproximadamente 400 trabajadores entre las que se encuentran personas de la tercera edad, mujeres en período de lactancia, embarazadas y personal que estaba gozando de su período de vacaciones.

Es un problema político
El politólogo y analista independiente, Hans Spiegeler, indicó que este fenómeno de despedir gente y contratar a otras personas es un problema político recurrente que se da en varias municipalidades del país, que se agrava por la falta de una política nacional de servicio civil. “Lo que sucede es que todos los alcaldes en época de campaña ofrecen, sobre todo en las aldeas de sus municipios dar trabajo a cambio de votos y al momento de ganar las elecciones quedan obligados a cumplir con el ofrecimiento”.
“Es previsible que la planilla municipal ya es muy grande y no se pueden hacer más contrataciones porque habría un desequilibrio financiero, por lo que la única salida que tiene el alcalde de turno es realizar despidos masivos para hacerle espacio a la gente a la que le ofreció darle empleo”, señaló el politólogo.
Spiegeler, criticó la forma en que la Municipalidad de Antigua Guatemala realizó los despidos. “Creo que no hay necesidad de recurrir a mentiras, engaños y retenciones forzadas para hacerle saber a la gente que su relación laboral con la comuna estaba finalizada. Además si las destituciones se realizaron sin justificación alguna, es previsible que un juez los reinstale y obliguen a la comuna a pagar salarios caídos y entonces la crisis política también será económica”.
“Pareciera que Juan Manuel Asturias no se ve más allá de estos cuatro años y por eso no le importan las formas. Me parece un error que el Ayuntamiento haga recortes de personal operativo que es sumamente útil, sobre todo porque en Semana Santa la Antigua Guatemala tiene temporada alta de turismo”, comentó el analista.
eP Investiga llamó al alcalde Asturias para conocer su versión de los hechos, sin embargo, indicó que no podía atender. Posteriormente se le hicieron llegar las preguntas a través de un servicio de mensajería instantáneo pero tampoco hubo respuesta. Estos son los cuestionamientos que se enviaron al jefe edil:
¿Cuántos empleados fueron despedidos en total y en qué departamentos laboraban?
¿Cuándo se tomó la decisión de realizar los despidos y quién la autorizó?
¿Cuál fue el criterio específico para seleccionar a los empleados despedidos?
¿Por qué algunos empleados fueron convocados a “capacitaciones” en lugar de ser notificados directamente de su despido?
¿Los empleados despedidos el 24 de marzo fueron retenidos en el Centro Cultural César Brañas hasta firmar su despido?
¿Recibieron indemnización inmediata los trabajadores despedidos?
¿Hubo despidos de personas en período de lactancia, embarazadas o en edad de jubilación?








