Juannio 2025: evolución a los ojos de cinco de sus invitados

La más importante subasta de arte latinoamericano de la región centroamericana abrirá las puertas de su 61ª edición el 29 de mayo, con el anuncio de los ganadores de su concurso y la presentación de obras de 86 invitados. Cinco de ellos conversaron con eP Investiga acerca de la evolución de la muestra.

Ana Lucía Mendizábal

mayo 25, 2025 - Actualizado mayo 25, 2025

Carabela es una de las dos piezas que exhibirá Diana Fernández en Juannio 2025. Foto: Cortesía Diana Fernández

La necesidad de proveer de recursos al Instituto Neurológico hizo que, en 1964, se lanzara una convocatoria dirigida a artistas que quisieran sumarse a contribuir con la causa. Poco pudieron imaginarse los organizadores de esta iniciativa que 61 años después, Juannio sería considerada no solo la más importante subasta de arte contemporáneo en Centroamérica, sino un espacio de encuentro que permite tomarle el pulso al quehacer artístico contemporáneo de Latinoamérica.

La 61 edición de Juannio se celebrará del 29 de mayo al 13 de julio, en el Museo Miraflores (7ª calle 21-55, zona 11, Paseo Miraflores). Precisamente el día de la inauguración se dará a conocer a los ganadores del certamen que cada año reconoce el talento de los creadores que marcan el rumbo de las tendencias en el arte de Centroamérica.

En esta ocasión, según señalan los organizadores, fueron más de 100 los artistas los que se presentaron al concurso con más de 220 obras. Al final fueron seleccionadas piezas de 33 artistas y de ellos se elegirá los tres primeros puestos y tres menciones honoríficas como ha sucedido en años anteriores. El jurado estuvo integrado por Christina Chirouze Montenegro, curadora, gestora cultural y crítica de arte guatemalteca que vive y trabaja en París, Francia; Jaime Izaguirre, artista y académico del arte salvadoreño, actualmente director artístico del Museo de Arte de El Salvador –MARTE– y, Marlov Barrios, artista y curador guatemalteco con una reconocida trayectoria en el medio local e internacional.

Además, la muestra estará integrada por piezas artísticas de 86 invitados y se rendirá tributo a algunas de las figuras más emblemáticas de la plástica. En total, quienes acudan a ver la exposición, podrán ver 159 obras de 115 artistas.

 Los invitados

Una de las particularidades de Juannio es que, además de presentar los trabajos de los artistas seleccionados a través de su concurso, en su muestra se rinde tributo a grandes figuras consagradas. Además, se incluye a exponentes del arte que han participado en los concursos en años anteriores y han logrado un reconocimiento. Ellos asisten como invitados. Cinco de ellos, Sandra Monterroso, Jorge Chavarría, Gabriel Rodríguez Pellecer, Norman Morales y Diana Fernández, conversaron con eP Investiga acerca sus experiencias personales dentro de la muestra, su visión acerca de la evolución que la exposición ha experimentado y las piezas que exhibirán en esta ocasión.  

Importancia y evolución de la muestra

Si en algo coinciden los participantes es que Juannio es una gran plataforma de proyección para su arte. A lo largo de los años ha experimentado cambios en cuanto a la curaduría, mecanismos de subasta, premiación y exhibición de las obras, pero esto no ha disminuido su importancia en el desarrollo del arte contemporáneo de la región.

Sandra Monterroso, quien tiene más de 15 años de participar, indica que la exposición “ha sido importante para impulsar a los artistas contemporáneos”. En cuanto a su contribución para el desarrollo y crecimiento de los artistas, Monterroso destaca que, sobre todo, en anteriores ediciones, se incluía a curadores internacionales. “Obviamente, esto aumentaba la profesionalización de los artistas. Los daban a conocer a nivel internacional”, enfatiza. La artista refiere que ha habido cambios, entre ellos más curadores de la región, pero uno de los puntos positivos que destaca es que desde hace cerca de 10 años se ha notado una mayor participación del arte realizado por artistas indígenas.  “Hay como una participación bastante activa. Eso me parece buenísimo”, asevera.

El fotógrafo artístico Jorge Chavarría señala que tanto los artistas guatemaltecos como los centroamericanos perciben a Juannio, precisamente, como el  evento más importante del arte contemporáneo y estar en él es algo relevante. “Siempre ha sido una meta, primero, poder participar en Juannio porque es un hito en la  carrera, y segundo, llegar ha alcanzar algún lugar o mención dentro del concurso”, refiere. “Ante la sociedad artística es como bonos extras al currículo de los artistas y ayuda a que las obras sean valoradas y suban los precios”, agrega. Este valor, revela, se debe también a que no es fácil alcanzar este tipo de metas, ya que la curaduría del certamen es bastante exigente.

Tanto el desarrollo de la visión artística del país, como el estímulo que reciben los artistas que alcanzan premios, son dos aspectos que destaca el artista y curador Gabriel Rodríguez, otro de los invitados de este año. “Juannio ha sido muy importante en dos vías, por un lado, para profesionalizar el coleccionismo en Guatemala y por otro, el premio que obtienen los que ganan en el concurso funciona como una beca de producción por cierto tiempo”, asegura. Admite que el dinero que se recibe con el premio contribuye también a la profesionalización. “Sobre todo, tomando en cuenta que los artistas que lo ganan están en crecimiento. Este premio sirve precisamente para financiarse proyectos más ambiciosos”, afirma Gabriel.

Norman Morales destaca que en un país como Guatemala en donde hacen falta espacios para el arte, “Juannio ha sido un espacio validador”. “Los artistas siempre lo hemos esperado con mucha emoción porque ser invitado o pasar la clasificación de Juannio es muy emocionante para nosotros”, exalta.

Otro de los grandes aportes que Morales subraya de la muestra, es la producción de los catálogos, que se realizan con cada nueva edición y que dan cuenta de la evolución y del trabajo de los grandes exponentes centroamericanos. “Podemos ver en los catálogos cómo han desfilado por ahí los grandes maestros de la plástica … es una plataforma para el arte aunado a la causa noble que lo motiva”, añade, al hacer referencia que parte de los fondos recaudados se dirigen al Instituto Neurológico de Guatemala.

La escultora Diana Fernández recalca que Juannio es un referente a nivel centroamericano y latinoamericano. Admite, que como en toda organización ha tenido altibajos, sin embargo, no duda en afirmar que es “la subasta” de la región. Además, indica que quienes ahí exponen adquieren prestigio. “Si  uno expone en Juannio es porque tiene cierta categoría, aunque sea emergente”, externa.

Las experiencias

Los artistas entrevistados indican que la proyección que han tenido, luego de haber sido seleccionados para participar en Juannio ha sido fundamental en sus carreras. Sandra Monterroso explica que luego de sus primeras participaciones, los curadores internacionales empezaron a conocer su trabajo. “Eso me dio una plataforma para seguir exponiendo a nivel internacional”, asegura.

Aunque indica no recordar bien cuándo comenzó su participación formal en la muestra, sí recuerda que entre 2008 y 2009, ganó varios premios. A lo largo de los años ha conseguido un segundo y un tercer lugar, además de dos menciones honoríficas. “No he participado todos los años, pero sí intento. Es un espacio importante en Guatemala”, agrega.

Jorge Chavarría explica que antes de que su trabajo fuera aceptado por primera vez intentó, sin lograrlo, ser incluido en el selecto grupo de seleccionados. Sin embargo, fue más o menos alrededor de  2011 cuando logró ingresar a la clasificación. “Uno va entendiendo el tipo de propuestas que debe mandar, y qué no mandar. Yo gané un tercer lugar alguna vez.  De ahí ya fueron más constantes mis participaciones”, cuenta.

“Cuando las piezas se venden y son del gusto de los coleccionistas, ya pasa uno de participar en el concurso a ser invitado. Tengo como cinco o seis años de ser invitado para el concurso. Se siente uno como más honrado y relajado a la vez, porque la propuesta ya está consolidada”, asegura.

En el caso de Gabriel Rodríguez Pellecer, dice haber vivido la primera experiencia como parte de la selección en 2007. “Ese año quedé como finalista. A mí me sirvió porque fue la primera exposición donde participé ya como más comprometido con la profesión”, relata.

Su evolución como artista fue reconocida.  “Seguí mandando a la convocatoria abierta, unas tres veces más y luego, en el 2015, gané el segundo lugar, y en el 2016 el primero. A partir de eso, empecé a ser invitado del concurso”. Además, Gabriel también ha vivido la experiencia de ser curador de la muestra hace un par de años.  

Cada uno de los artistas ha atravesado distintas circunstancias en torno a su participación. Norman Morales refiere que tiene al menos 20 años de participar.  “Fue algo intermitente, a veces no pasaba la curaduría y otras sí, pero de unos cinco o seis años para acá, he participado todos los años y últimamente como invitado”, expresa.

Las participaciones de Diana Fernández se dieron siendo aún muy joven. “Yo comienzo a exponer en Juannio, desde 1982. Yo acababa de regresar de estudiar en Francia y me invitaron”, recuerda. Esa primera participación fue muy afortunada. “Tuve la dicha que la primera vez que expuse se vendió mi obra y por muchos años seguí exponiendo muchísimo”, asegura. Sin embargo, hubo un momento de quiebre. “Creo que en la época de los 2000 hubo un lapso de cinco años en los que no expuse porque cambiaron los lineamientos. Estaban exponiendo obras más modernas, y yo ahí ya no encajo”, admite. Sin embargo, indica, “como que alguien notó mi ausencia y me volvieron a invitar y comencé otra vez”, asegura.

Sus aportes a la muestra

Uno de los aspectos más importantes de la exposición es la variedad de propuestas. Pintura, escultura, fotografía, video e instalaciones forman parte de lo seleccionado. Estas son las piezas que exhibirán los cinco invitados entrevistados para este artículo:

Trenza de agua y caracol

La pieza de Sandra Monterroso es parte de una serie que la artista ha trabajado desde 2016, que tiene como tema central los caracoles.  Con cada pieza se destaca el valor simbólico, histórico y arqueológico que tienen los caracoles en diferentes culturas, sobre todo en la maya y en la garífuna. “Hice una investigación sobre estos objetos que se han utilizado ancestralmente en la cultura maya y los voy rediseñando para volverlos obras artísticas. El objeto se transforma en una escultura de pared. El caracol tiene hilo teñido con índigo en una trenza. En el caracol está grabada mi fecha de nacimiento d calendario maya antiguo, de acuerdo con el calendario maya, de la cuenta larga”, explica la artista.

Señala que, poco a poco, se ha ido adentrando en distintos aspectos que atañen a los caracoles, ya que esta serie se explora la dimensión ecológica, y en las piezas más recientes también explora la dimensión biológica del animal, que señala, está en la categoría 3 de peligro de extinción.

En cuanto a los procesos utilizados para la elaboración de la obra refiere: “ en mi estudio utilizamos procesos químicos para poder hacer la limpieza. Trabajo bastante con la técnica de objetos encontrados”.

Imaginarios

La experimentación fotográfica en la que se utilizan procesos análogos ha sido la especialidad de Jorge Chavarría. La obra que presenta en esta edición pertenece a una serie en la que reflexiona acerca de cómo los guatemaltecos, “estamos amarrados al paisaje que vemos. Es decir, si manejamos en la ciudad, vemos siempre al lado volcanes, montañas y paisajes que nos sirven de referencia”, expresa. La propuesta que podrá apreciarse en Juannio es una composición fotográfica que ofrece una vista panorámica.

Imaginarios es la obra de Jorge Chavarría que será expuesta en Juannio.

Explica que, “son imágenes hechas con un material equivalente a la película fotográfica, es una película ortocromática. Es como un acetato, en el que las áreas claras de la imagen son traslúcidas”. Estas condiciones de los materiales permiten ver lo que hay del otro lado.  “Estoy experimentando con materiales iridiscentes que cambian el color según el ángulo de la luz”, detalla. “Depende del ángulo que uno lo ve, va viendo distintos colores de la misma imagen”, describe.

Además de estas piezas, Jorge Chavarría exhibe en la muestra una pieza de Julio Zadik (1916-2002).  “Trabajé la pieza, digitalicé el negativo e hice la impresión de una de las piezas de Julio Zadik . No sé si la van a dejar como obras sorpresa”, comenta. De acuerdo con Chavarría junto con Estuardo Porras están trabajando en el rescate del archivo de Zadik, que encaja también en su propia visión de fotografía que combina procesos vintage con técnicas experimentales.

Los dibujos del templo

Las piezas que presenta Gabriel Rodríguez Pellecer en Juannio, pertenecen a una serie de dibujos de un proyecto que ha desarrollado durante dos años que se titula Parlamento Trans-histórico de entidades vivas y muertas en Centroamérica y Panamá, del cual acaba de inaugurar una muestra en Galería Extra.

El proyecto consiste en un parlamento ficticio, que crea personajes como avatares. “Para esta ocasión, el personaje que es el autor de estos dibujos es como un alter ego mío que se llama Eduardo Santiago. Estos dibujos pertenecen a una serie que se llama Los dibujos del templo, que fueron desarrollados para una exposición en Panamá que fue el año pasado. Y los exhibimos en el Museo de Arte Contemporáneo en Panamá que es un antiguo templo masón. Son dos dibujos en un formato pequeño”, describe.

Comunidad

Norman Morales participa con Comunidad, compuesta con dos piezas. A través de ellas, el artista habla de cómo la sociedad se construye a través del aporte individual de cada persona y se va creando un tejido más grande. “Una de las principales nociones que uno debe de tener es que el cambio empieza por uno mismo. Cuando uno logra hacer un cambio y contribuir eso incide en la sociedad”. Las piezas son ensamblajes en madera, recubiertas con un cernido de cemento. Hace referencia de relieve del Centro Cívico, que es uno de los aportes más importantes de Guatemala en la plástica a nivel mundial, es un guiño una solución plástica”, describe.

Madera ensamblada y recubrimiento de cemento. 120 x 90 centímetros cada una. Foto: Norman Morales

Este díptico forma parte de una serie que ha estado trabajando y hace referencia a lo que los arquitectos llaman obra gris.

Carabela y Velero

Las obras escultóricas que este año presenta Diana Fernández están relacionadas con embarcaciones. “Son esculturas especialmente pensadas para Juannio”, indica. Están elaboradas en bronce y de acuerdo con la artista forman una sinfonía, porque juegan muy bien tanto juntas como separadas.

Velero. Foto: Cortesía Diana Fernández

Son medianas y cada una tiene una patina diferente. “Una se llama Carabela y la otra Velero. “En ellas se puede apreciar cómo el aire fluye y el movimiento se ve a través de sus velas”, describe.

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