En el marco de la conmemoración del Día Internacional de los Derechos Humanos, Ramón Zamora, hijo del periodista, denunció un retardo malicioso en el proceso penal que enfrenta su padre, el cual ha estado suspendido desde hace 30 meses.
“Ha enfrentado un proceso espurio lleno de violación a sus derechos, incluida su presunción de inocencia”, comentó Ramón Zamora.
En un video que publicaron para redes sociales, agregó que la prisión preventiva no puede extenderse a más de dos años, pero Jose Rubén Zamora ha permanecido tres años en esa condición. La Declaración Universal de Derechos Humanos y otros pactos internacionales, de los que Guatemala forma parte, indican que esta medida debe ser excepcional y no la regla.
“Mi papá cumple con todos los requisitos para el arresto domiciliario, pero el proceso lleva 30 meses detenido. El tribunal dice haber perdido su expediente, una falta grave que solo prolonga la violación a sus derechos”, afirmó Ramón Zamora.
En 2024, Jose Rubén Zamora salió de la cárcel de Mariscal Zavala tras una audiencia celebrada el 18 de octubre de ese año en la que le otorgaron medidas sustitutivas y permanecer con arresto domiciliario.
Cinco meses después, en marzo de 2025, el Juzgado Segundo de Primera Instancia Penal dejó sin efecto las medidas y ordenó que el periodista regresara nuevamente a prisión, donde ha permanecido a la fecha.
La familia de Jose Rubén Zamora exige que se fije fecha para su audiencia, pero hasta ahora no ha sucedido.
El pasado 20 de octubre, la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) denunció que el periodista ha permanecido en la cárcel bajo circunstancias denigrantes en un proceso que no ha permitido que ejerza adecuadamente su defensa.
Otros organismos internacionales, como la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y la Corte Interamericana de los Derechos Humanos (CIDH), se han pronunciado al respecto, estableciendo que la detención de Jose Rubén Zamora es arbitraria y ha violentado sus derechos humanos.









