La noche del miércoles 15 de abril, un camión cisterna utilizado por la Municipalidad que dirige el alcalde Ricardo Quiñónez roció con agua el campamento instalado por los estudiantes en resistencia en la entrada del Periférico. La acción dañó libros de texto y colchonetas, denunciaron.
Los estudiantes, quienes protestan contra la toma de la rectoría por Walter Mazariegos, solicitaron apoyo a la Policía Nacional de Guatemala, que mantiene vigilancia permanente en el lugar, pero se negaron a ayudar. En un comunicado, declararon que rechazan las acciones de la Municipalidad contra su protesta pacífica, y aclararon que esta ‘’no responde a intereses políticos de ningún tipo’’. Señalaron además la falta de apoyo de la Asociación de Estudiantes Universitarios y de los honorables comités de Huelga.


Al ser consultada por este hecho, la Unidad de Prensa de la Municipalidad respondió que no hubo intención de agredir a los estudiantes, sino que se trató de un trabajo nocturno realizado como parte de la programación de mantenimiento y ornato de la ciudad. Estas acciones, indica su respuesta, incluyen el riego y la limpieza de calles, banquetas, espacios públicos, mercados, parques y redondeles.
‘’En ningún momento existió intención de perjudicar a nadie, sino de dar cumplimiento a las tareas planificadas para el cuidado de las áreas públicas’’, aseguraron.
Escasez de agua
El uso del agua contra los estudiantes contrasta con la escasez de este recurso en varios sectores de la ciudad de Guatemala. Pobladores del sector 1 de la zona 21 denuncian que llevan ya 15 días sin agua.
Una vecina del lugar relató que el problema no es reciente, sino que viene de hace años y empeoró a mediados de 2025. Durante los meses de noviembre y diciembre, el servicio se cortó por completo. Aunque se restableció este año, a principios de abril la zona alta de la comunidad se quedó nuevamente sin agua.
‘’Nos afecta un montón porque no tenemos para lavar, ni limpiar nuestras casas; tenemos que pedir y acarrear botes de agua para poder hacer un poco de limpieza’’, declaró.
La comunidad ha acudido a la alcaldía auxiliar, pero hasta el momento no les han dado una solución. Douglas Fernando Rodas Mérida, alcalde auxiliar, se limitó a indicar que pueden hacer una denuncia directamente en las oficinas de EMPAGUA. A pesar de los reclamos de los vecinos y vecinas, la empresa tampoco ha dado respuesta.
Una situación similar vive la aldea Canalitos, en la zona 24. Su lucha por el agua se remonta al 2019, fecha en la que se interrumpió el suministro. Por este motivo, diputados oficialistas presentaron una denuncia ante el Procurador de los Derechos Humanos contra Ricardo Quiñónez y el alcalde auxiliar Milton Palencia.
‘’Canalitos no es un caso aislado, es el reflejo de un modelo de gestión que distribuye de manera desigual la inversión y la atención de los vecinos de esta ciudad’’, señaló la diputada Laura Marroquín.








