El partido Vamos por una Guatemala Diferente realizó este domingo su asamblea nacional en un hotel de la zona 4 capitalina, en la que se eligió al nuevo Comité Ejecutivo Nacional y se definieron las fuerzas internas de cara al próximo proceso electoral.
Durante la actividad fue electo como nuevo secretario general Luis Alberto Rodríguez Reyes, hermano del diputado Allan Rodríguez, quien presidió el Congreso de la República durante el gobierno de Giammattei y se consolidó como uno de los principales operadores del entonces oficialismo. La elección de Luis Alberto refuerza la influencia del clan Rodríguez en la estructura partidaria y consolida su control sobre el ex partido de gobierno.
La asamblea también contó con la participación de Manuel Conde Orellana, excandidato presidencial en 2023, quien se perfila nuevamente como aspirante presidencial de Vamos para 2027.
Sin embargo, la ausencia de Alejandro Giammattei y de su pareja, Miguel Martínez, fue notoria y políticamente significativa. Ninguno de los dos apareció en el evento, a pesar de haber sido los principales referentes del partido en los últimos años. Hace unas semanas el ex mandatario estuvo hospitalizado mientras que Martínez continúa un proceso en Estados Unidos en el que busca salir de la designación de la lista de actores corruptos de la Oficina de Control de Activos (OFAC) y vive en medio de rumores de un posible pedido de extradición por parte del gobierno norteamericano.
Agrupación política desgastada
En la asamblea general también participaron diputados del bloque Vamos como los hermanos Rodríguez, Héctor Aldana, Maynor Mejía, Greicy de León, Carlos Calderón, Sergio Arana, entre otros.
Varios de ellos arrastran señalamientos graves: Héctor Aldana quien como fiscal del partido exigió que se abrieran las cajas electorales tras la segunda vuelta cuando alegaba la existencia de fraude;Carlos Calderón enfrenta acusaciones de estafa y cobros ilegales a migrantes en EE. UU.; Sergio Arana tiene un proceso abierto por violación contra su esposa; durante la administración de Giammattei, Maynor Mejía le habría gestionado contratos millonarios a su socio en Chimaltenango y a su pareja sentimental; y Allan Rodríguez obtuvo a través de constructora que controla múltiples contratos vinculados al Fondo para a Vivienda (Fopavi) en ese mismo período.
La estrategia del antiguo partido oficial de un nuevo liderazgo parece buscar una transición maquillada: conservar las redes de poder de la etapa giammatteísta, pero presentándose ante las bases del partido y ante el electorado con una figura renovada.
En realidad la elección como secretario general del hermano de Allan Rodríguez no significa un cambio radical dentro de la agrupación, sino una reconfiguración controlada del poder interno, con la intención de disimular desgaste y distancia frente a las críticas y cuestionamientos acumulados sobre el círculo más cercano al ex gobernante.








