Los vínculos y señalamientos contra los aspirantes a contralor general

Este domingo, la Comisión de Postulación para la elección del jefe de la Contraloría General de Cuentas (CGC) para el periodo 2026-2030, culminó la elaboración de la nómina de seis aspirantes que se enviará al Congreso, que tiene ahora la responsabilidad de elegir al funcionario encargado de la fiscalización y correcta utilización de los recursos públicos. 

Denis Aguilar

septiembre 21, 2026 - Actualizado septiembre 21, 2026

Luego de una ronda de cuatro votaciones, los comisionados eligieron para integrar la nómina a Luis Antonio Marroquín Pimentel, Marco Antonio Vélez González, Jorge Giovanni Castellanos Gudiel, Elfego Odair Castañón González, Óscar Alberto Hernández Romero y Julio Otoniel Roca Morales.

Este resultado deja ahora en manos del Congreso la elección del próximo contralor, que reemplazará en el cargo Frank Bode Fuentes. 

Tres de los seis postulantes que integran la nómina, laboran actualmente en la CGC; mientras que otros dos tienen trayectoria en fiscalización tributaria y uno forma parte del Directorio de la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT).

Asimismo, en la nómina figuran profesionales que fueron señalados y tachados por la ciudadanía, aunque algunos de estos impedimentos fueron desvanecidos. Ese es el caso de Vélez González, quien logró que su descargo fuera aceptado; Roca Morales y Hernández Romero, llegaron a la nómina después de superar esa etapa; en cambio, Marroquín tuvo un señalamiento rechazado y otro aceptado, mientras que las pruebas de descargo de Castellanos y Castañón fueron rechazadas.

Marroquín Pimentel, de director de Probidad a buscar liderar la CGC

Marroquín Pimentel, quien actualmente es el director de Probidad de la CGC, fue el primero en alcanzar los votos necesarios para integrar la nómina.

Su trayectoria está vinculada directamente con la institución que ahora aspira a dirigir. En el proceso de elección de 2022 también buscó llegar a la Contraloría, aunque en aquella ocasión fue excluido porque la comisión consideró que no había acreditado los 10 años de ejercicio profesional requeridos.

En el actual proceso recibió dos señalamientos, en uno de estos se cuestionó un traslape de horarios consignado en actas notariales utilizadas para declaraciones juradas. Marroquín argumentó que el documento cuestionado era un requisito adicional que no le resultaba exigible, pero la comisión rechazó ese descargo con 13 votos. El otro señalamiento sí fue desvanecido.

Fuentes han indicado que el perfil de Marroquín Pimentel es uno de los favoritos del actual contralor. 

Marco Antonio Vélez González: una trayectoria dentro de la fiscalización

Vélez González es uno de los perfiles con una carrera más prolongada dentro de la estructura técnica de la CGC. Ocupó el cargo de director de Auditoría a Fideicomisos y también ha participado anteriormente en procesos para elegir al contralor general, como lo fue en el proceso de elección del año 2018, cuando obtuvo 60.30 puntos.

En el actual proceso recibió un señalamiento por supuestamente haber incumplido con presentar su constancia de colegiado activo, pero la Comisión de Postulación aceptó sus pruebas de descargo.

Su perfil está relacionado principalmente con la fiscalización gubernamental y la auditoría, por lo que su eventual llegada a la Contraloría representaría la continuidad de una carrera desarrollada dentro del aparato técnico de la institución.

Según fuentes, Vélez González es un perfil técnico, sin que se conozcan señalamientos en su contra.

Castellanos Gudiel, entre los más cuestionados

Castellanos Gudiel es actualmente subcontralor de Calidad del Gasto Público y tiene una de las trayectorias más extensas dentro de la CGC. La propia institución señala que ha ocupado puestos como director sectorial, jefe departamental, técnico, auditor, coordinador y supervisor gubernamental.

Su expediente obtuvo 81 puntos en la tabla de gradación, pero también fue el que concentró el mayor número de señalamientos entre los seis finalistas con un total de seis, de los cuales no pudo desvanecer ninguno. 

Entre los cuestionamientos se incluyeron inconsistencias en documentos utilizados para acreditar su trayectoria académica, particularmente certificaciones relacionadas con el Centro Universitario de Noroccidente (Cunor) de la Universidad de San Carlos de Guatemala (Usac) y también fue señalado por la contratación de familiares dentro de la CGC.

Los cuestionamientos sobre su expediente incluso derivaron en una denuncia ante el Ministerio Público (MP), la cual fue asignada a la Fiscalía Contra la Corrupción. 

Fuentes consultadas han asegurado  que existen inconsistencias en documentos que acrediten vínculos entre Castellanos Gudiel y Bode y que es de los favoritos entre la estructura del actual contralor general. 

Castañón, de los vínculos políticos al nepotismo

Castañón González es actualmente el subcontralor Administrativo en la CGC, puesto desde el cual llega a la nómina final. Documentos oficiales de la institución lo registran en ese cargo con un salario base mensual de Q40 mil.

Su perfil también está marcado por vínculos familiares dentro y fuera de la institución, pues es hermano del diputado Duvalier Castañón González y, de acuerdo con información publicada durante el proceso, su esposa, Liliana Aracely Fuentes Fuentes, trabaja en la Contraloría como supervisora gubernamental.

Precisamente esas relaciones fueron objeto de los dos señalamientos presentados contra Castañón. En uno de estos se cuestionó posibles conflictos relacionados con familiares que laboran en la CGC y otro planteó dudas sobre imparcialidad frente a sectores de poder político. La comisión rechazó las dos pruebas de descargo.

Castañón ha sostenido que las contrataciones cuestionadas respondieron a necesidades técnicas y que no intervino directa ni indirectamente en ellas. Sobre el ascenso de su esposa, argumentó que este obedeció a sus méritos, capacidad, idoneidad y desempeño.

Según han informado algunas fuentes, su perfil es el que se estaría negociando en el Congreso para llegar a la jefatura de la Contraloría. 

Hernández Romero, de la fiscalización tributaria a la CGC

Hernández Romero representa uno de los perfiles menos vinculados directamente con la estructura actual de la CGC, según fuentes. Su experiencia se ha desarrollado principalmente en el ámbito tributario y de fiscalización de la SAT, sin que existan señalamientos públicos por corrupción. 

Su trayectoria académica incluye una maestría en Consultoría Tributaria en la Universidad de San Carlos de Guatemala. En 2020 presentó una tesis dedicada al cumplimiento de las obligaciones tributarias del IVA en los servicios prestados mediante comercio electrónico en Guatemala.

En la votación definitiva obtuvo 19 votos, los mismos que Vélez González, y fue uno de los seis candidatos que lograron superar las distintas etapas del proceso hasta llegar al Congreso.

El caso de Roca Morales

Roca Morales también tiene una trayectoria relacionada con la fiscalización. Ha ocupado puestos dentro de varias instituciones vinculadas y actualmente forma parte del Directorio de la SAT, cargo para el que fue juramentado por el Ejecutivo.

Su expediente también incluye producción académica relacionada con la fiscalización de instituciones públicas y los modelos de control gubernamental. En 2022 publicó una investigación sobre esos temas.

Durante el proceso recibió un señalamiento, en el cual se asegura que Roca Morales no cumplió con solicitar validez legal de su título de doctorado, pero la comisión aceptó sus pruebas de descargo, por lo que su tacha no quedó vigente.

Su trayectoria también registra una sanción económica de Q5 mil derivada de hallazgos relacionados con conciliaciones bancarias en una auditoría de la CGC. No obstante, no se conocen señalamientos de corrupción en su contra. 

Tags:
0 Comentarios

Comentarios de la comunidad

Todos los derechos reservados © eP Investiga 2024

Inicia Sesión con tu Usuario y Contraseña

¿Olvidó sus datos?