Foto: Congreso
La mayor cantidad de citaciones se concentró en los primeros meses de 2025, con picos en febrero (187) y marzo (160). A lo largo del año, el ritmo se ha mantenido alto; en promedio, el Ejecutivo ha sido citado casi cinco veces por día hábil.
Las bancadas más activas
Entre los bloques legislativos, los que más han convocado a funcionarios del Ejecutivo son:
- Unidad Nacional de la Esperanza (UNE): 172
- Voluntad, Oportunidad y Solidaridad (VOS): 162
- Vamos por una Guatemala Diferente (Vamos): 108
- CABAL: 93
- Diputados independientes: 68
Estas cifras revelan que la UNE y VOS lideran la actividad fiscalizadora, incluso superando al partido Vamos, que ocupa el tercer lugar.
Por su parte, las comisiones legislativas también han tenido un rol activo, acumulando 158 citaciones a instituciones del Ejecutivo. Sin embargo, los datos no detallan qué comisiones realizaron más llamados ni con qué objetivos específicos, aunque suele ser común que sectores como salud, infraestructura y educación encabecen estas acciones.
El Ministerio de Salud, el más citado
Entre las instituciones del Ejecutivo, el Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social (MSPAS) ha sido el más requerido por el Congreso con 207 citaciones en lo que va del año. Las consultas están enfocadas a la cobertura y calidad del sistema de salud pública, así como a la ejecución presupuestaria en hospitales y centros de salud.
Le siguen:
- Ministerio de Comunicaciones, Infraestructura y Vivienda (MICIVI): 145 citaciones
- Ministerio de Educación (Mineduc): 141
- Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (MAGA): 106
Estas cifras reflejan que los temas sociales y de infraestructura han sido el foco central del control político en 2025. Otras instituciones que también han sido frecuentemente llamadas son el Ministerio de Finanzas Públicas (Minfin) y el Ministerio de Desarrollo Social (Mides).
Llamados puntuales a otras dependencias
Además de los ministerios, distintas secretarías y entidades descentralizadas también han sido citadas, aunque en menor medida. Entre ellas destacan:
- Secretaría de Planificación y Programación de la Presidencia (Segeplan): 44 citaciones
- Secretaría de Coordinación Ejecutiva de la Presidencia (SCEP): 18
- Secretaría de Obras Sociales de la Esposa del Presidente (SOSEP): 17
- Secretaría Privada de la Presidencia: 10
- Secretaría contra la Violencia Sexual, Explotación y Trata de Personas (Svet): 4
- Secretaría Nacional de Administración de Bienes en Extinción de Dominio (Senabed): 3
La baja cantidad de citaciones a estas entidades podría explicarse por su perfil técnico o de apoyo, aunque también puede estar relacionada con falta de interés político o menor visibilidad pública.
Del 14 de enero al 31 de diciembre de 2024, el gobierno atendió 1 mil 538 citaciones. En total, en lo que va de la actual administración, son 2 mil 535.
¿Fiscalización o desgaste político?
Durante la conferencia de prensa La Ronda de este miércoles, el presidente Bernardo Arévalo expresó su preocupación por el volumen de citaciones. Según afirmó, algunas bancadas de oposición están utilizando el mecanismo de fiscalización como una herramienta de desgaste político y no como una función democrática genuina.
“No permitiremos que algunos integrantes del Congreso, de la oposición, transformen a Guatemala en un circo”, dijo. Añadió que “la ciudadanía merece ver a sus representantes como funcionarios ejemplares, no como actores que utilizan la violencia y el abuso para hacer shows cuyo único propósito es obtener likes en redes sociales e intentar ocupar espacio en los medios”.
El mandatario denunció que el exceso de citaciones ha tenido un impacto negativo en el funcionamiento del gobierno, al distraer a ministros, viceministros y funcionarios de sus labores esenciales. Según explicó, si cada citación toma en promedio dos horas, incluyendo traslados y retrasos, se habrían utilizado más de 200 días de trabajo administrativo, lo que equivale al 80% del año laboral de los titulares de cartera.
“No buscamos esquivar la función fiscalizadora; se trata de ejercerla de manera adecuada, responsable y seria, y no permitir que por intereses mezquinos se convierta en obstáculo para el desarrollo”, enfatizó.
Finalmente, Arévalo anunció que ha instruido a su gabinete a retirarse de cualquier comparecencia en la que sean agredidos física o verbalmente, como medida de protección ante situaciones que, según dijo, exceden los límites del ejercicio legítimo de fiscalización.
Recientemente, el diputado Luis Aguirre citó a las autoridades del Micivi y durante la reunión lanzó una llanta a la mesa que estuvo a punto de impactar con el ministro Miguel Ángel Díaz Bobadilla.











