Estas acciones no son las únicas que el bloque mayoritario de magistrados ha ordenado, ya que Cárdenas aseguró que también se ha ordenado realizar una auditoría contra el personal que ha tenido a su cargo en su vocalía.
En esta conversación con eP Investiga, Cárdenas aborda temas que ha denunciado, en medio de las diferencias que se han generado en la CSJ, lo que se ha evidenciado principalmente desde que el bloque mayoritario decidió hacer nombramientos de magistrados en Salas de la Corte de Apelaciones, sin pasar por el Congreso.
El próximo 18 de agosto se realizará una vista pública ante la Corte de Constitucionalidad (CC) por una acción de amparo que Cárdenas interpuso contra su traslado de la Cámara de Amparo y Antejuicio hacia la Cámara Civil. La CC le negó un amparo provisional, pero señaló que esta vista pública será para dictar una sentencia definitiva.
En las últimas semanas sus pronunciamientos han expresado una evidente división a lo interno de la CSJ, ¿qué ocurrió para llegar a este punto?
Yo creo que, como usted bien lo indica, muchas veces se puede ver que es un asunto entre particulares o bien entre funcionarios, pero a nivel individual o personal. Sin embargo, la relevancia de esto es que está de por medio el propio sistema de administración de justicia, su buen desempeño y la objetividad, razonabilidad y, sobre todo, la ética que la población espera en el desempeño de nuestras funciones.
Usted mencionaba que se ha advertido la existencia de determinados bloques y aunque mis colegas, normalmente la mayoría, lo nieguen, es obvio. Por ejemplo, en los temas que se han expuesto con comunicados es evidente, porque en ese tipo de votaciones, para su aprobación, esta siempre es dividida, nunca es por unanimidad.
No es que en realidad hasta ahora se esté exponiendo lo que está sucediendo ya se han dado oportunidades anteriores y quizás una de las más marcadas fue aquella cuando las designaciones para magistrados de Salas de la Corte de Apelaciones nuevas, la CSJ decide hacerlas directamente sin dar el aviso previo al Congreso de la República, como constitucionalmente corresponde, y el Consejo de la Carrera Judicial, que tiene esa obligación a través de nuestra delegada, no lo hace.
Yo simplemente comunico lo que está pasando y se lo describo, lo pongo en conocimiento del Congreso de la República, no me corresponde a mí dar el aviso si no es algo que se incumplió. Y desde ahí, lógicamente, las tensiones han ido en aumento, así como en algunas otras situaciones. Por ejemplo, la presidenta actual de la Corte también presidió la Comisión de Postulación para Fiscal, al estar en esta función ella señaló, y uno de los colegas, el vocal III específicamente, fue el que pidió que se hiciera un comunicado a favor de ella por la función que había desempeñado y en contra de supuestas amenazas y demás que se le estaban haciendo.
Sin embargo, nunca se nos acreditó palpablemente, más que los comentarios que se hicieron en el pleno y, sobre todo, por considerar que eso no le correspondía al pleno de la Corte, sino que era más bien una cuestión netamente de la comisión. Yo me opuse y entonces ellos hicieron su comunicado. Sin embargo, ahí también hicieron constar expresamente mi voto razonado en contra.
Yo le podría mencionar una cantidad de cosas que han hecho que las acciones aumenten, al extremo de que hoy ya han empezado a tomar medidas más directas en mi contra por esa misma disidencia que normalmente les hago valer dentro del propio pleno.
¿Hay alguna medida concreta que haya sido tomada en su contra?
Hay dos cuestiones formalmente iniciadas. Una se trata de una petición del anterior presidente de la Cámara Civil, el magistrado Teódulo Cifuentes, quien fue el primer presidente de la CSJ y sobre cuya gestión yo igual he sido un férreo crítico porque creo que no dio la talla en el puesto. Él solicitó que se hiciera una auditoría en contra de todo el personal de mi vocalía, por considerar que durante el mes siguiente al traslado del que yo fui objeto –de la Cámara de Amparo y Antejuicio a Cámara Civil– la vocalía, según él, no había estado en funciones, lo cual es totalmente falso.
Lógicamente, un cambio de esa naturaleza conlleva una readecuación y organización al interno de la misma, pero ya hay acciones precisamente ordenadas por el propio pleno de la Corte en contra del personal. Ya se hizo la auditoría y lo último fue el miércoles recién pasado, cuando el pleno instruyó que se presenten las denuncias ante el régimen disciplinario en contra de mi personal.
Adicionalmente, sin haberme dado la oportunidad de participar en la investigación de auditoría interna y negándome toda información, también ordenaron e instruyeron que Supervisión General de Tribunales me investigue disciplinariamente.
También instruyeron a Asesoría Jurídica para que califique o analice mis declaraciones en una entrevista que di a un medio de comunicación porque ellos se sintieron ofendidos. Aquí la verdad es que están pretendiendo entrar a un ámbito bastante delicado, porque el derecho y la garantía de la libertad de expresión y de pensamiento es constitucional.
Ha mencionado que el bloque mayoritario ha vetado su libertad de expresión, ¿considera que esto sobrepasa límites legales?
Definitivamente y, en todo caso, creo yo que ponen en entredicho y en una posición bastante delicada a quien designan para analizar esas declaraciones, que en este caso es Asesoría Jurídica del Organismo Judicial (OJ), porque es una dependencia interna del OJ a la que están instruyendo que actúe en contra de uno de los propios magistrados de la CSJ, lo cual atenta contra la independencia judicial, lo que es punible y yo se los he hecho ver.
Están instruyendo que, al calificar mis declaraciones, establezca si hay motivos como para iniciar acciones legales en mi contra, lo cual, de hacerlo, estarían atribuyendo competencias a la Asesoría Jurídica que no le corresponden, lo que conlleva un abuso de autoridad, limitación de funciones y demás.
Yo con los colegas, lamentablemente, me veo en el peor escenario porque no hay modo de hacerlos entrar en razón, o sea, son irracionales, son arbitrarios, creen que simplemente por ser una mayoría pueden hacer lo que quieran. Ya se les ha dicho, se les ha demostrado que no es así y no simplemente porque yo lo diga, hay estándares internacionales en materia de mayorías y de democracia.
Sobre las designaciones de magistrados de Salas que denunció públicamente, ¿considera que esto es un problema que evidencia diferencias más profundas dentro de la Corte?
Claro, eso es precisamente lo que sucede, porque muchas veces solo vemos en la superficie, pero no lo subyacente y en este caso lo que yo siempre he dicho y que son palabras de ellos, que simplemente estoy repitiendo porque ellos mismos las mencionan, ellos tienen reuniones previas a los plenos oficiales a las que les llaman, como lo he mencionado, en forma irónica, si se quiere, “preplenos”.
En esas reuniones es donde eventualmente acuerdan de qué forma llegarán a votar al pleno oficial. Y en este caso también fue evidente, consta en actas y certificaciones que nos hemos dado a la tarea de recopilar y guardar para su momento oportuno, donde fue el presidente de ese momento quien propuso la integración de esas cuatro salas que ya se inauguraron, de un total de 20 o 21, y con ellos simplemente lo sometió a votación.
¿Considera que estos “preplenos” que realiza este grupo de magistrados reducen o limitan la transparencia en la función de la Corte?
Absolutamente. Yo escuchaba a un exmagistrado de CSJ, a quien entrevistaron con ocasión de mis declaraciones anteriores, sobre si esas reuniones eran pertinentes o no. Él mencionaba que es lógico que haya ciertas reuniones, ciertos acuerdos previos y yo no tengo ningún inconveniente con las reuniones en sí, como para conversar, para platicar, bueno, estos temas están pendientes de conocerse. Lo que no es ético y lógicamente, como usted dice, no es transparente, es que las decisiones sean tomadas de antemano y solo se utilicen los plenos oficiales para pretender legitimar acuerdos.

¿Considera que pueda existir interferencia de personas ajenas a la CSJ dentro de esos “preplenos”?
Yo lo mencionaba en una oportunidad y de igual manera enfatizo utilizando lo comentado por personas de ese grupo mayoritario: eventualmente se unen personas que, de alguna manera, también conviven y están presentes cuando se tocan determinados temas. Lo que yo mismo mencionaba y lógicamente no podría afirmar es quiénes son.
¿Su traslado a la Cámara Civil responde a intentos de limitar su participación en las decisiones que tome la Corte?
Definitivamente, ahí sí soy categórico y es más que evidente que esa es la intención, porque siempre he tenido una voz disidente tanto dentro de la Cámara de Amparo y Antejuicio, así como también dentro del pleno de la Corte. Esa Cámara, hay que decirlo y reconocerlo, es la que tiene a su conocimiento los casos que son de índole más mediática y con ciertos componentes políticos por los personajes a quienes a veces se refieren las acciones, especialmente en materia de antejuicio.
Entonces, siempre en las deliberaciones que teníamos en esa Cámara, yo normalmente era una voz más que de oposición, disidente, en el sentido de llamar a la reflexión en cuanto a determinadas decisiones.
En cuanto al tema de la independencia judicial, ¿qué tanto considera que se erosiona esa independencia con todo lo que ha ocurrido recientemente?
Yo creo que la población ya no puede estar ajena a todo lo que está sucediendo y es necesario que también se involucre de lleno, porque como le mencioné al inicio, no es un asunto entre particulares, sino es el sistema de justicia el que está en juego.
Hoy vemos algunas noticias relacionadas con eventuales y futuras designaciones de jueces o nombramientos de jueces y se cuestionan tanto, incluso se mencionan algunas cuestiones que salen totalmente de lo lógico, de lo legal, de lo ético, que a uno le cuesta realmente trabajo creerlas, pero que en las circunstancias actuales, quién sabe.
A las personas afectadas, el llamado es a que se atrevan a denunciar, porque al final de cuentas, si no lo hacen, lo que están provocando es la complicidad con lo que está sucediendo. Entonces, la independencia judicial es definitivamente lo que está en juego, así como la carrera judicial y si hoy no ponemos la atención debida a este tipo de circunstancias, el día de mañana no deberíamos de quejarnos por los resultados, porque por eso es que se está dando esta oportunidad.
¿Considera que estas diferencias que se dan entre los magistrados se deben más a situaciones jurídicas, ideológicas o a otros intereses?
Yo creería que es la tercera opción de esa lista, es algo que va más allá, que a veces es difícil poder advertirlo a primera vista y que al final uno sigue creyendo en que tarde o temprano el tiempo va poniendo a la gente en el lugar que le corresponde y eso esperamos también, porque no es posible que se utilicen los puestos para estar perjudicando a los demás, sobre todo con intereses personales que se salen de toda lógica.
Yo le puedo asegurar que de los 13 magistrados, 12 venimos de Corte de Apelaciones, donde era otro el sentido, la forma del trato, pero llegando a CSJ, con cuotas de poder, donde pueden tener incidencia de distintas maneras, la situación cambió considerablemente.








