Se trata del segundo año consecutivo de crecimiento para el país, aunque el patrón de inversión continúa dominado por empresas ya establecidas.
La Cepal destaca que casi la totalidad del flujo de inversión provino de la reinversión de utilidades, que creció un 10 por ciento en comparación con 2023. En tanto, los aportes de capital, aunque bajos en términos absolutos, también experimentaron un leve aumento del 7 por ciento.
Por el contrario, los préstamos entre empresas siguieron en terreno negativo y registraron una caída adicional del 97 por ciento, según el estudio.
El sector servicios captó el 76 por ciento de la IED recibida por el país, con un aumento del 5 por ciento. En contraste, las entradas en los sectores manufacturero y de recursos naturales se debilitaron durante el mismo periodo.
Dependencia de capital reinvertido
La dinámica observada en Guatemala refleja una tendencia más amplia en América Latina y el Caribe, donde el crecimiento de la IED en 2024 estuvo marcado principalmente por la reinversión de utilidades y no por la llegada de nuevo capital.
A nivel global, la IED cayó un 11 por ciento debido a un contexto internacional marcado por la incertidumbre, los conflictos geopolíticos y un entorno menos favorable para los flujos transfronterizos de inversión.
En este escenario, la Cepal advierte que la región enfrenta limitaciones estructurales para atraer IED en sectores estratégicos como la transformación digital o la industria de minerales críticos, y resalta la necesidad de alinear las políticas de atracción de inversión con estrategias de desarrollo productivo.
Oportunidades y desafíos
Aunque los anuncios de nuevos proyectos en la región muestran señales positivas en términos de montos, estos están concentrados en megaproyectos de hidrocarburos, mientras que ha disminuido el interés en energías renovables y sectores tecnológicos. En el caso específico de los minerales críticos, la región atrae inversiones pero continúa exportando con poco valor agregado, se indica en el informe.
La Cepal señala que para aprovechar estas oportunidades, los países deben fortalecer sus capacidades técnicas, operativas, políticas y prospectivas (TOPP), e implementar políticas públicas que no solo capten inversión, sino que también impulsen la transformación productiva.
Para el próximo año, la Cepal anticipa un panorama desafiante para la inversión extranjera directa en América Latina. Ante este contexto, sugiere que los gobiernos fortalezcan sus capacidades de análisis “sobre las nuevas dinámicas de interdependencia global y la reconfiguración de las cadenas de valor”.
Tags: CEPAL Economía Guatemala inversión extranjera Portada 3








