La Universidad San Pablo rindió tributo póstumo a Luis Aceituno. Foto: Gloria Hernández
La primera edición de la Feria del Libro de la Universidad San Pablo de Guatemala dedicó un homenaje póstumo al periodista cultural, escritor y docente Luis Antonio Aceituno Solórzano (1958-2024). Durante el tributo, se mencionaron no solamente los logros literarios y los aportes realizados por el artista en diversos campos, sino también se exaltó su generosidad, apertura y esfuerzo por establecer vínculos entre exponentes del arte y la cultura guatemaltecos.
De Aceituno , quien desde 2019 era miembro de número de la Academia Guatemalteca de las Letras, se destacó que dejó un gran legado en distintas generaciones y se convirtió en un puente tanto entre los literatos que continúan en el exilio y los que ejercen su trabajo en el país.




En el homenaje a Luis Aceituno, Gloria Hernández recibió una plaqueta otorgada por la Universidad San Pablo. Fotos: Carlos Alonzo
Durante el homenaje, se citó al escritor Dante Liano, quien en una entrevista realizada en enero pasado relató que, al volver de su estancia de diez años en Francia, Aceituno se involucró de lleno en los medios de comunicación y poco a poco se convirtió en uno de los principales puntos de referencia del periodismo cultural en el país.
En el discurso dedicado al periodista cultural, se recordó que Luis se dedicaba a buscar historias, artículos, piezas de arte y a descubrir talentos, mientras que él mismo seguía en su producción literaria, que incluyó títulos como La puerta del cielo, Los años sucios, Dos extraños en la noche y El día que mataron a John Lennon y otras historias del lado B.
La versatilidad de Aceituno también fue recordada al citar el artículo Despedida a Luis Aceituno, de Adolfo Méndez Vides, en el que recordó cómo se conocieron en sus tiempos de colegio, y cómo él calificó a Luis como roquero al verlo cantar el tema Something de Los Beatles sobre un escenario. En ese mismo texto citado, Méndez Vides relató los inicios del grupo Cuerpos sin lugar, en el que Luis también ocupó un importante lugar.
En el homenaje, también se mencionó a la doctora Lucrecia Méndez de Penedo, quien fue, en gran parte responsable de que la dedicatoria de esta primera feria del libro fuera para Luis. Ella, en su artículo A su manera, señaló que Luis Aceituno era “Muy antigüeño y muy cosmopolita. Que valoraba lo mismo una procesión de Semana Santa por las calles de su ciudad natal que un espectáculo vanguardista parisino. Apreciaba tanto a Pepe Milla como a Paul Auster. El rock nacional primerizo y el jazz más sofisticado. Las películas en blanco y negro de El Santo a la par de las obras de Truffaut o Pasolini”.
La escritora Gloria Hernández, ganadora del Premio Nacional de Literatura 2022, quien fue compañera de Luis Aceituno durante 22 años, recibió el reconocimiento al escritor. “Luis no tuvo hijos de su propia carne, sin embargo, tuvo muchos discípulos, siempre estaba adoptando alumnos”, afirmó Hernández al recibir la plaqueta representativa del tributo. Contó que luego de la partida del escritor se le han acercado personas a relatarle anécdotas e historias llenas de cariño y admiración hacia él.
Gloria Hernández compartió una historia significativa que ilustra la vinculación de Luis con aspectos de la cultura popular. “Yo miraba en cada una de sus columnas una semilla de reflexión en nuestro medio. Lo insté y lo apoyé para que hiciéramos un libro con buena parte de sus columnas importantes… y de esa cuenta se formó este libro, que publicó Magna Terra Editores. Cuando le pregunté qué título quería, me dijo ‘vamos a ponerle El día que mataron a John Lennon y otras historias del lado B (que era su columna)… El 8 de diciembre de 2024, que fue el aniversario de la muerte de John Lennon, a las 5 de la mañana Luis dejó de existir… Creo que fue, a su manera, un homenaje a ese ícono no solo de la música y el arte, sino también de una ideología, de un pensamiento y de una propuesta humana y humanista que él admiraba”, externó la escritora.

El intercambio intelectual
La feria del libro convocó a intelectuales que ofrecieron diversas ponencias alrededor del tema Desarrollo humano y social de Guatemala a través de la lectura y la escritura. En la primera parte del programa, intervinieron Samuel Berberián Mavromatis, Lucrecia Méndez de Penedo, Irene Piedra Santa Díaz y Cecilia Cristina Echeverría Falla.
Durante su alocución, la doctora Méndez de Penedo, destacó: “La literatura es otra forma de conocimiento tan o más válida que aquellas consideradas más racionales y científicas”. Ejemplificó al decir que una dictadura puede ser muy bien explicada en un texto sociológico, histórico y antropológico. Sin embargo, leer novelas de dictador como El Señor Presidente, de Miguel Ángel Asturias o La fiesta del chivo, de Mario Vargas Llosa le da una perspectiva diferente, porque añade factores vivenciales y humanos.
Irene Piedrasanta realzó la importancia de la lectura desde las perspectivas personal y social, como herramientas de desarrollo. Señaló que en Guatemala carece de políticas y planes nacionales para el estímulo de la lectura y la escritura.
Cecilia Cristina Echeverría Falla indicó que la lectura ocupa un lugar irremplazable en la cultura. Explicó que mientras que la lectura requiere atención y ayuda a profundizar las experiencias, los medios de comunicación y redes sociales disputan esa atención y producen falta de profundidad.
En la segunda parte de las ponencias participaron Carolina Escobar Sarti, Javier Payeras y María del Carmen Aceña.
Escobar Sarti hizo notar la permanencia del libro como herramienta básica de las civilizaciones. Además puso en evidencia como el país sufre consecuencias derivadas de la falta de interés por la lectura. “Guatemala sería muy diferente si la gente leyera más desde la niñez”, expresó la escritora, quien indicó que la falta de lectura se manifiesta, por ejemplo, en expresiones cargadas de violencia que son comunes entre los jóvenes y acciones también violentas que ejercen personas que, a pesar de haber vivido en ambientes económicamente privilegiados, no leen y “no se tentarían el alma para mandar a matar a alguien por no pensar como él”, ejemplificó al leer uno de sus artículos que se mantienen vigentes .
Tanto Carolina Escobar Sarti como Javier Antonio Payeras, aprovecharon el espacio, para felicitar a la feria del libro por honrar a Luis Aceituno. Payeras se refirió al periodista como un gran lector. Señaló que aunque no escribió muchos libros y no se le brindaron los reconocimientos que merecía, dejó su legado también en sus enseñanzas. “Era un gran conversador… Muchas veces la tabla de arcilla sobre la que se escribe es no necesariamente una página en blanco, sino el corazón de un alumno o de un lector”, expresó el también autor.
Payeras, quien se ha adentrado en el conocimiento de creadores de contenido cultural que circulan en las redes y ha entrevista a muchos de ellos, señala que algunos son eruditos que están reforestando el pensamiento crítico, a través de sus trabajos. Añadió que Luis Aceituno, pudo haber sido, fácilmente un influencer para las distintas generaciones.
Durante su ponencia, María del Carmen de Aceña, quien fue Ministra de Educación entre 2004 y 2008, puso sobre la mesa las carencias del sistema educativo guatemalteco y las graves consecuencias que esta situación trae para el desarrollo del país.
Los procesos de los libros
a feria del libro también brindó a los asistentes la posibilidad de adentrarse en los procesos de creación de las publicaciones, y lo hizo por medio de los talleres ¿Cómo hacer una buena reseña literaria y científica, impartido por Fabián Andrés Cabezas Fonseca, docente de la Universidad San Pablo; “Derechos de autor” dictado por Débora González Ramírez de Cruz y Enma Yadira Lemus Sandoval, del Registro de la Propiedad Intelectual; “ISBN” Flor de María Valenzuela, de Editorial Piedrasanta, y Edición y emprendimiento literario en nuestro país por Marolen Martínez Colindres, de Revista Mujer de Negocios.







Además de contar con stands de 17 librerías y editoriales se realizaron actividades dirigidas, sobre todo a los jóvenes y niños. Para los menores se realizó el festival Contando, cantando y creando historias. También estuvieron presentes los miembros de Zona de campeones de La Frater, que intervinieron a través de cuentacuentos, dinámicas bíblicas, música, manualidades, entre otras.
Etiquetas:Feria del Libro Literatura Luis Aceituno Portada Universidad San Pablo