No me cabe la menor duda que Adriana Ruano Oliva, de veintinueve aƱos, mostró su destreza con un alto grado de concentración, casi oriental, para obtener su gran presea en tiro, la medalla de oro, luego de una ejemplar dedicación a su deporte favorito y, casi sin darse cuenta, elevó a Guatemala en el imaginarioā¦

