Isabel Allende: sus novelas entre Chile y Perú

Fernando González Davison

marzo 23, 2025 - Actualizado marzo 22, 2025
  • “Le bastaba tocarme para transformar mi llanto en suspiros y mi enojo en deseo”, Inés del alma mía.
  • «Todos los maridos son aburridos, John. Ninguna mujer con dos dedos de frente se casa para que la entretengan, sino para que la mantengan.” Retrato en sepia.
  • «Estaba en la edad en que se necesita ayuda y ternura para hacer el amor. Me había puesto viejo, carajo”, La casa de los espíritus.

Para los que han visitado Chile y Perú, o piensan visitarlos, les recomiendo la lectura de tres novelas más o menos históricas de Isabel Allende para tener un contexto de su pasado brillante y sangriento. “La casa de los espíritus, su primera y mayor éxito editada en 1982, pasando por Inés del alma mía y Retrato en sepia”. Las dos primeras fueron llevadas al cine en inglés la primera y la otra en español. En ellas se unen las historias de Chile y Perú que dan el contexto a sus historias noveladas. En ellas el lector se adentra a ese pasado remoto de ambos países desde la conquista, que se inicia en Perú con los conquistadores hispanos, narrando las batallas no solo contra los pueblos originarios sino también entre  los españoles por el oro inca.

Siempre hay escenas de amores tórridos que le dan sal y pimienta a la trama con un toque de erotismo disfrazado de sentimentalismo femenino. Páginas adelante algunos de estos hispanos se deciden ir a la conquista de Chile por el mortífero desierto de Atacama durante más de un año muertos de sed y de hambre, hasta que milagrosamente llegar a las mesetas fértiles de lo que ahora es Santiago, combatiendo a sangre y fuego con los araucanos, en una lucha que aún persiste en nuestros días, ya que los nativos eran y son aguerridos como nunca lo pudieron imaginar los hispanos. Sus novelas son más bien feministas pues en ellas la mujer es la protagonista por excelencia desde sus actos más dulces hasta los más violentos, como se constata  en “Inés del alma mía”, que versa sobre la conquista de Perú y de Chile. La violencia prosigue después en “Retrato en sepia”, donde en la mitad de la novela aparece un protagonista masculino que devela la sangrienta guerra entre Chile y Perú entre 1860 a 1864, donde murieron más hombres que durante las guerras de la conquista, que fue de varias décadas a mediados del siglo XVI. Allende pone en claro su conocimiento histórico de aquellas masacres y las pinta con toda la crudeza casi imposible de imaginar.

       En otro tipo de violencia interna nos la da en “Retrato en sepia”, cuando la población hispana chilena se divide en dos a finales del siglo XIX cuando el presidente liberal Balmaceda llega a constituirse en dictador y, así, aplica con todo rigor las ideas liberales, muy en boga en su época, pero violó la Constitución con el apoyo del ejército que lo va a defender masacrando a los opositores conservadores, mientras estos tienen de su parte a los marinos y almirantes de la armada, hasta que estos logran imponerse y derrotan a Balmaceda, quien se suicida al no encontrar un escape y por estar en el lado equivocado de la historia.

 En “La Casa de los Espiritus”, Allende nos introduce a la casona de un gran latifundista típico chileno de origen castellano, donde su esposa clarividente  se aviene a sus órdenes pero muestra su protesta con su silencio sepulcral, sin hablar de sus visiones paranormales. Su hija es la que nos introduce en las batallas políticas de su enamorado que se vuelve hombre de izquierdas y que van a llevar a su país a otro rompimiento constitucional en 1972, como el que hizo Balmaceda casi setenta años atrás. Con las consecuencias de persecuciones y muertes atizadas por el ejército y el dictador de oscura memoria.

Hay que traer a cuento que en su reseña biográfica “Mi país inventado”, Isabel presenta el desarrollo político bajo el régimen de Pinochet como una tragedia nacional desde la perspectiva de su familia. El pensamiento de su abuelo se refleja en el personaje de Esteban Trueba en “Casa de los espíritus”, quien detestaba el socialismo y el gobierno de Salvador Allende (que era primo del padre de Isabel).   En 1975 ella, su marido y sus dos niños viajaron a Venezuela donde encontraron asilo.

En el plano literario algunos critican la alta frecuencia de clichés por sus formas de expresarse  y lo que es considerado de bajo prestigio por falta de estilo propio. 

Empero, antes de visitar Lima y Santiago, le recomiendo leer estas novelas de prosa cómoda, sutil, con personajes chilenos, orientales y europeos, que logran atrapar al lector, en donde la mujer es el eje central de las novelas. Isabel luego de trasladarse a vivir en California por alguna razón sus relatos e historias perdieron cierto candor, ¿quizás porque su alejamiento de su tierra la hizo ver más el mundo comercial?

Etiquetas:

Todos los derechos reservados © eP Investiga 2024

Inicia Sesión con tu Usuario y Contraseña

¿Olvidó sus datos?