Luego de la decisión de los magistrados, el Instituto de la Víctima afirmó que presentarán otros recursos legales correspondientes para revertir la decisión, al considerar que esta no está apegada a derecho.
“Continuamos con el compromiso firme de velar que se haga justicia para Melisa Palacios y que la acusada María Fernanda Bonilla sea juzgada por el delito de asesinato y no por homicidio en estado de emoción violenta”, informaron.
Durante la audiencia celebrada el miércoles, el Instituto de la Víctima y el Ministerio Público (MP) plantearon sus argumentos para que Regalado no siga conociendo el caso. Entre esos argumentos están que el juez ya había externado opinión.
No obstante, la Sala determinó que las argumentaciones no eran suficientes y que el juez no tenía impedimentos para continuar conociendo el caso.
El Instituto de la Víctima recordó que en este caso está pendiente de realizarse una audiencia para la revisión de la medida de coerción solicitada por la defensa de los acusados, con la que pretenden salir de prisión.
“Anteriormente, los acusados buscaron aceptar cargos, sin embargo, se retractaron. Vemos con preocupación el actuar del juez derivado a que presenta similitudes con el caso de Floridalma Roque y el tratamiento que se le dio al acusado Kevin Malouf”, indicaron.
Con esto, el juez Regalado podrá realizar la audiencia de etapa intermedia del caso, la cual se desarrollará por el delito de homicidio en estado de emoción violenta y no por el delito de asesinato, como lo había solicitado la fiscalía.
El Ministerio Público ha expresado en diversas ocasiones que se buscará que se modifique el delito a asesinato, señalando que existen los elementos suficientes.

El caso
Palacios fue reportada como desaparecida el pasado 4 de julio de 2021 y encontrada sin vida un día después en un terreno baldío en la aldea La Palma, en Río Hondo, Zacapa.
Tras el hallazgo, las investigaciones derivaron en la captura de María Fernanda Bonilla y su guardaespaldas, José Luis Marroquín. La fiscalía acusó a ambos por el delito de asesinato.
Como parte de los indicios en el caso, el MP presentó conversaciones entre Bonilla y Marroquín sobre cómo planificaban causarle la muerte a Palacios, pero un Juzgado de Zacapa indicó que dichas conversaciones no eran evidencia suficiente.
Palacios perdió la vida debido a los golpes que recibió en su cabeza, según el Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif).
Durante las audiencias, María Fernanda Bonilla ha sido vista con un fuerte contingente de seguridad, el cual se le otorgó por supuestas amenazas en su contra. Incluso, personas armadas ajenas a la Policía Nacional Civil (PNC) y al Sistema Penitenciario (SP) se han visto en las afueras del Juzgado de Chiquimula.
En una de esas audiencias, Bonilla dio declaraciones a la prensa y afirmó que su delito no era asesinato, sino homicidio en estado de emoción violenta, asegurando también que no le han ganado ningún amparo.